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¿Realidad o ficción?

Antes de empezar con otra entrega de frikadas de Meetic, tengo que decir que he contactado con al menos un par de chicos majos por allí ya.

Pero el último e-mail que he recibido... Esto tengo que contarlo...

Entre "te quieros", "mi princesa" y "te amos", este chico me ha contado que le gustaría que le visitase en el camping donde vive en su autocaravana.

Ha tenido el detalle de explicarme que vive en una autocaravana porque está intentando sin éxito vender su casa y la vende porque le da asco, ya que su ex-pareja (de la que había aceptado un hijo de un anterior "mal servicio" - literal) le engañó allí nosesabecuántas veces.

Pero para rizar el rizo, parece ser que ella que resultó ser un tanto ligera de faldas (esto lo estoy parafraseando...) se quedó embarazada de nuevo y le ha demandado por la paternidad. Pero él sabe que el bebé no puede ser suyo ya que después de curarse (curadito del todo) de la gonorrea que le pegó otra chica (esto me lo cuenta para que esté tranquila), le quedó una estenosis de los vasos (de la cual le han tenido que operar) que antes no le permitía dejar embarazada a nadie.

Ahora sí, ahora si eyacula una vez cada cinco días la cosa va bien. No tanto si lo hace todos los días o varias veces en el día. Aprovecha para contarme que también se operó de fimosis y que de 19 ha pasado a 21 centímetros. No todo tenía que ser malo, ¿no?

En definitiva en breve tiene la vista por la paternidad y mientras tanto le encantaría que fuera a visitarle porque nada le gustaría más... porque me ama, claro.

...


......


...........



En fin... no tengo palabras... No sé si se ha inventado esa historia porque está casado y su autocaravana es su "picadero" o si es verdad y debería ser el guión de la nueva película de Almodóvar.

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Back in the game

Sólo por dramatizar un poco: Hoy hace un año, un mes y veintisiete días que no quedo con un chico.

Eso son 10.152 horas sin quedar con alguien, sin arreglarme para la cita, sin tontear, sin acercarme sutilmente, sin besar a alguien, sin...

609.120 minutos de luto después de darme cuenta de que una relación de rebote no cura el mal de amores. Y digo yo, suficiente, ¿no?

¿Y cuándo sabe uno que está listo para volver al ruedo?

Pues no lo sé, no creo que haya una señal específica pero, dramas aparte, ya hace alguna temporadita (la friolera de una semana o así) que no siento esa apatía sentimental que hacía que me diera pereza responder mensajitos y que me hacía pensar eso de "¿Y ahora me tengo que poner a volver a conocer a alguien? ¡qué pocas ganas!"

No digo que esté preparada ni (SOBRE TODO) buscando una relación seria y formal, pero sí que tengo ilusión por conocer a alguien nuevo, especial, volver a tontear, reírme de chorradas, que se me erice la piel... aunque luego quede en nada. Al fin y al cabo, ya se sabe que hay que besar unos cuantos sapos hasta dar con el príncipe.

Claro que, dado que mi vida social sigue siendo peor que la de una ameba y por mucho que vaya al cine sola y por mucho que me haya ido a Roma sola, lo de salir sola por los bares conmigo misma me da como repelús, me sigue quedando como único recurso Meetic (que Dios tenga misericordia de mí...)

Eso significa desempolvar el messenger y volver a las citas a ciegas. Qué horror.

Porque una cita a ciegas es como un duelo al amanecer, un encuentro a vida o muerte. Y lo digo yo que he tenido bastantes. O gustas/te gusta o no volveréis a veros las caras ni a hablar.

Y es que conocer a alguien a través de sitios como Meetic sólo es una herramienta que te "acerca" a gente que tal vez de otro modo nunca conocerías, pero de ahí a que te dé cierta fiabilidad... Creo que ya está más que demostrado que no.

En fin, como por algún sitio hay que empezar, anoche agregué a un chico que me dejó un mensaje gracioso en Meetic (uno de los pocos que pude leer por aquello de que no pienso dejar que me timen otra vez) y voy a empezar a dar oportunidades de nuevo... En el peor de los casos, ¡tendré muchas anécdotas que contar aquí!



Así que chicos, preparaos...
I'm back.

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¿Vanidad desmesurada o sutil ironía?

He leído esta presentación de un chico en Meetic:

"Me produce satisfacción el que aún siendo ateo, haya visto a Dios. Cada mañana al mirarme en el espejo del cuarto de baño, lo veo.
Soy extremadamente educado, maravilloso, sensual, y mi abuela ya no está entre nosotros.
Creo que este medio nos afianza, nos puede hacer encontrarnos, a pesar de las circunstancias geográficas. Es un método más.
Me gusta el cine, el teatro, ya que es la esencia de la interpretación. Me encanta el mar, la gente educada, la gente sincera, la gente cordial, y la gente borde pero con gracia y sin mala intención.
Me gusta el deporte, cocinar, vaguear para luego trabajar el doble. Las plantas más que las flores, aunque las flores no estan mal.
La gente lanzada y espontanea me divierte y me despierta. La gente sosa me baja la tensión, ya es suficiente con que coma con poca sal, o sin ella.
No me gusta la gente en plan diario de Patricia, y tolero a los que al final de cada frase dicen "neng" mientras sean buenas personas.
Me gusta la gente independientemente de su status. No me gusta la gente excesivamente práctica y superficial.
Me lavo los dientes a diario, también me ducho y cuido mi higiene personal al dedillo. Esto es una señal inequívoca de que soy muy limpio y aseado. Tiro de la cadena y bajo la tapa. Importantes datos, lo sé.
Busco a una chica capaz de cocinarme, plancharme, limpiarme, y que diga a todo "si cariño", más que nada para probar esa sensación, ya que jamás fuí machista y sé planchar, cocinar, limpiar y siempre cuidé de una mujer.
Sé que todas las que leais esto, estareis ansiosas por enviarme flechazos y mails. Lo entiendo perfectamente. Intantaré contestar a todas.
Ahora estoy sonriendo, típico en mi, y no dejo de mirar al cristal de la ventana que tengo a mi izquierda, me veo reflejado, Dios existe, soy yo.
Como vereis no soy en absoluto egocéntrico, lo cual facilitará mi objetivo (si hay alguno) en esta página.

Suerte a todas, que gane la mejor, y me tendrá."

Mi primera impresión es que es demasiado exagerado como para que sea verdad... La segunda impresión es que no me apetece nada contestarle al e-mail que me ha enviado. Para terminar de confundirme, alterna fotos de sus poderosos brazos con el cartel de "El Diario de Noa" o "Adivina quién viene a cenar".

¿Qué os produce a vosotros, aceptación o rechazo?

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El colmo...

E-mail de Meetic (copio y pego):

Hola, Que tal?
> >
> >Me llamo Jose, tengo 34 años, y no fumo. Pero el humo no es problema para
> >mi. Naci en alemania, estudie en alemania y vivo ahora en
> >Alicante. Hablo aleman, ingles y castellano. Trabajo aqui para una empresa
> >de alemania y me encanta España.
> >
> >.
> >
> >Soy catolico, , altura: 1,83 m, sincero, simpatico, cariñoso, sano,
> >trabajador y tengo mucha educación.

> >A mi me gustaria a concocerte un poco mas.
> >
> >Te doy tambien mi msn > >
> >msn y e-mail: ******@hotmail.com
> >
> >
> >Un beso.
> >Jose

Si los números no me fallan, los ">" me indican que soy la tercera persona que recibe este e-mail en plan forward, no?

En serio, ¿alguien cree que así se puede despertar el interés?

Ufff...

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Resolviendo: "¿Traducción por favor?"

in
Ayer publiqué la entrada "¿Traducción por favor?" y ha recibido hasta la fecha 27 comentarios. Por primera vez no he contestado uno a uno a los comentarios porque el 99% de vosotros opinábais (igual que yo) que se trataba de una traducción de Google o de otro traductor online (por cierto, Aarón, buenísimo lo de "to be a five-peseta coin"!!)

Pero LisaVdV ha hecho gala de una memoria excelente y ha recordado haber leído antes ese correo. Al parecer es un "poema" (lo pongo entre comillas porque dudo de su métrica, ritmo y rima) que este chico ya había colgado en una página sobre Cristian Castro. Eso sí, ahí está mejor escrito y no hace mención del hijo que supuestamente querré tener pronto (???). De lo que no cabe duda es de que el chico está orgulloso de su creación. Os la copio:

"Cuando nos enamoramos caemos atrapados en él, exageramos nos llena de palabras a la persona amada le declaramos que es nuestro amor pero esque nunca he visto cambiar un rostro de expresión, esos ojos tan cerca con ese brillo, llenando mi vida con tu vida, mi mundo he vuelto a nacer. Sólo eres donde mis caricias pueden hacer su vida, tienen un lugar tranquilas como quieran recorren su camino que es el de tu piel. Sólo eres la parte de alma que me faltaba o yo de la tuya se notaba el paso del tiempo. te encontrabas muy lejos los años no te querias como se tiene que querer, los latidos de mi corazón, continuándolo la misma línea y ahora te mueves te pones a andar. Un beso muy grande a todos y a todas."

Una vez leída ahí, llego a dos conclusiones:

1) Podemos calificarlo de bonito, pero no es muy personalizado, ya que ya lo había escrito en enero de 2009.

2) Tiene algún problema con el copy paste porque se ha comido la mitad de las letras y muchos de los escasos signos de puntuación del mensaje original.

En fin, resuelto el misterio!!

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¿Traducción por favor?

in
He recibido este correo en Meetic. Creo que es bonito, pero no consigo comprender qué le ha pasado a este chico de 30 años de Toledo para escribir así!

Lo transcribo literalmente, juro que no me he ido comiendo palabras adrede.

"Buenos días Lorena me llamo jose luis, querras tener algun hijo dentro de poco, que en tus ojos no puede aguantar más. Yo sólo se decir esto: Cuando nos enamoramos caemos atrapados en él, exaeramos nos llena de palabras, a la persona amada le declaramos es nuestro amor. Pues nos da nos enseña aprendemos de ella. No te dire eso no quiero que seas mi vida. Pero es que nunca he visto cambiar un rostro de expresión, esos ojos tan cerca con ese brillo llenando mi vida con tu vida mi mundo he vuelto a nacer. Sólo eres donde mis carícias pueden hacer su vida tienen un lugar tranquilas como quieran recorren su camino es el de tu piel. Habrá algunas les resultara algo duras, otras llenas de colores experiencias vivencias buenas o malas. De este nacimiento si que me he enterado lo he ido siguiendo todo con mi alma antes, desde que el bebe rompe al lorar al frotarse la carne unirse al despertar a la vida, me vas llevando de la mano como a un niño mostrándome como es hasta los catorce años, edad a la que pasas a ser adolescente no es por ningun cambio que se produzca. Pero todavía puedo estoy a tiempo estos años y los que me quedan por venir hasta llegar a la edad actual que tengo ahora. Pese a mi apariencia todavía soy el niño que da besos en la mejilla. Sólo eres la parte de alma que me faltaba o yo de la tuya se notaba el paso del tiempo te encontrabas muy lejos los años no te querias como se tiene que querer los latidos de mi corazon continuándolo, la misma linea y ahora ahora te mueves te pones a andar. un abrazo y dos o tres besos"

Estooo... ¿mande?

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Adivina quién...

... me ha contactado esta noche...



Javi. Al parecer, tras unos cuantos meses de relación, la semana pasada rompió con su novia. ¿Contacto casual?

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E-mail "amoroso".

Hoy me he acordado de un e-mail que me envió un tal Manuel, de Meetic.

Este chico me escribió en el chat y yo no le contesté porque no tenía tiempo para ponerme a charlar. Pero al parecer, entré en su perfil por la curiosidad de saber quién me escribía.

Y así me gané este bonito e-mail (copio literalmente):

"BUENO CHICA INTELIGENTE,CON SENTIDO DEL HUMOR JE, SOÑADORA,ALEGRE, ROMANTICA ,SOCIABLE,CREATIVA,CON INICIATIVA, PERFECCIONISTA,CABEZOTA, TE HA FALTADO ALGO MALEDUDADA TB PODRIAS HABERLO PUESTO PUES CONTESTAR A ALGUIEN QUE LE GUSTAS! PODRIAS TENER LA DECENCIA DE ALEMNOS DECIRME MIRA FISCAMENTE NO ERES MI TIPO O , NO ERES NADA INTELIGENTE, O TE FALTA AUTOESTIMA . PERO NO IGNORAR A ALGUIEN Y MAS SABIENDO QUE AHS ENTRADO EN MI PERFIL .... ASI VAS A ENCONTRAR TU AQUI A UN CHICO MAJO POR LOS COJONES VAMOS! JAJAJAAJAJA VENGA ADIOS"

¿"Físicamente no eres mi tipo"? ¿"Te falta autoestima"? Volví a entrar en su perfil y vi que había puesto que tenía "algunos kilos de más", cosa que yo no había advertido antes, ya que básicamente me centré en que era de Mallorca y no suelo contactar con gente que no sea de Castellón o Valencia.

Me pareció que claramente ahí radicaba el motivo de su rabia y frustración, porque al fin y al cabo, no cada visita que recibes supone un chat, un e-mail o un flechazo, pero creo que aquel día pagué yo los platos rotos...

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I will get naked if you do...

No es la primera vez que me pasa, pero la vez anterior aguanté menos antes de eliminar a este "contacto" de mi lista del messenger.

Esta vez empezó igual que la anterior. Alguien me agrega en el messenger. Acepto. Se llama supuestamente Lida (la otra vez tenía un nombre distinto que ahora no recuerdo).

Yo dice:
hola

Lida dice:
hi (hummm... empiezo a sospechar)

Yo dice:
quién eres?

Lida dice:
hi how are you today?

Yo dice:
I'm fine, who are you? (aunque ya estoy 99% segura de que es lo mismo de la otra vez)

Lida dice:
my name is paris I'm doing great today I'm 21 yrs old how old are you? (exactamente lo mismo que me apareció la última vez)

Yo dice:
aha, so you are now asking me to get naked in front of a webcam, right? (contesto sabiendo que en realidad no hay nadie al otro lado)

Lida dice:
listen hun, I am just about to start my webcam show with jen, come chat me there in my chat room? We can cyber, I will get naked if u do..lol! (calcado a la otra vez, letra por letra)

Yo dice:
why should I? (intento ver qué posibles respuestas tiene el bot)

Lida dice:
I can show u how to watch free if u promise not to tell anyone else how to do it???PLEASE

[contacto eliminado]

Traducción al español:

Yo dice:
hola

Lida dice:
hola (hummm... empiezo a sospechar)

Yo dice:
quién eres?

Lida dice:
hola, ¿qué tal estás?

Yo dice:
Estoy bien, ¿quién eres? (aunque ya estoy 99% segura de que es lo mismo de la otra vez)

Lida dice:
me llamo Paris y estoy muy bien tengo 21 años, ¿cuántos años tienes tú? (exactamente lo mismo que me apareció la última vez)

Yo dice:
ahá, así que ahora me vas a pedir que me desnude delante de una webcam, no? (contesto sabiendo que en realidad no hay nadie al otro lado)

Lida dice:
escucha, cielo, estoy a punto de empezar mi show de webcam con jen, te vienes a chatear conmigo en mi sala de chat? Podemos tener sexo cibernético, me desnudaré si tú también lo haces.. jajaja! (calcado a la otra vez, letra por letra)

Yo dice:
¿por qué debería? (intento ver qué posibles respuestas tiene el bot)

Lida dice:
te puedo enseñar cómo mirar gratis si prometes no contárselo a nadie POR FAVOR


Está claro que nada bueno, pero ¿cuál es la finalidad de esto? ¿Alguien lo sabe? ¿A alguien le ha pasado y se ha atrevido a llegar más lejos que yo?

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El timo de Meetic

Hace unas semanas recibí por correo electrónico una oferta de Meetic. Generalmente elimino los e-mails que me envían sin mirarlos pero en este caso, vaya usted a saber porqué, lo abrí.

Era una oferta bastante llamativa: 1€ por una semana de servicio completo.

Me dije: "¿Por qué no? Un euro es una cantidad que me puedo permitir..." y decidí pagar para ver qué es lo que me perdía al no estar suscrita: poder chatear con los usuarios, ver las características que buscaban en sus "parejas ideales", leer sus e-mails, poder escribirlos yo, etc. Podía ser entretenido y, la verdad, tenía tiempo libre estas vacaciones...

Al finalizar la suscripción, recibo un e-mail en el que en letra muy pequeña se me informa de que tras la semana inicial, se procederá a realizar una renovación automática. Tienen la amabilidad de informarme no obstante de que si no deseo prorrogar mi suscripción, puedo desactivarla en el apartado "Mi cuenta".

En el mismo instante en el que me confirman que ya tengo activado el servicio completo, entro en "Mi cuenta" y marco la casilla de cancelar suscripción donde, además, me piden que especifique el motivo por el cual no deseo seguir y constato que aparece como fecha final de mi suscripción el día que se cumple una semana desde el pago. Perfecto.

La experiencia no es que haya sido nefasta, de hecho... algo bueno sí ha salido, pero cuál es mi sorpresa cuando el otro día veo en mi extracto bancario que Meetic me ha cobrado 74,70€. Espera, que igual no ha quedado claro: s-e-t-e-n-t-a y c-u-a-t-r-o e-u-r-a-z-o-s!! (con setenta céntimos, ¡¡que también son míos!!)

Inmediatamente me pongo en contacto con ellos y les digo que desactivé la suscripción automática. Me contestan que tal y como ponían en la suscripción, al finalizar la semana me harían un cargo automático, pero que no obstante ya han desactivado la suscripción automática y que a partir del 20 de marzo, dejaré de tener cuenta de pago en Meetic.

Les contesto diciéndoles que a lo mejor no me he explicado bien, que cuando cogí la promoción de un euro, automáticamente desactivé la renovación automática, por lo que no tenían mi autorización para cargar nada más en la tarjeta de crédito.

Me dicen que no comprenden a qué me refiero, que la renovación automática a partir de marzo ya está desactivada.

Les escribo otro correo de peores formas, amenazándoles con denunciarles y exigiéndoles que lean mis e-mails con detenimiento porque no tengo intención de seguir explicando mi caso una y otra vez y que me devuelvan mi dinero.

Me contestan diciéndome que no les consta ninguna cancelación de la suscripción aparte de la que ellos mismos realizaron, que ya llevo días disfrutando de la renovación y que les envíe el e-mail de confirmación que debí recibir constatando que se anulaba la suscripción automática pasada la semana de promoción.

Malditos cabrones, no recibí nada. En ningún sitio ponía que tenía que recibir un e-mail. Yo comprobé que en "Mi cuenta" no había más suscripciones y me di por satisfecha. Como el cargo ha sido hecho directamente a mi tarjeta de crédito no puedo retrocederlo.

He aquí el timo de Meetic.

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Once you go black, you never go back...

"Una vez que vas al negro, nunca vuelves"

Eso es más o menos lo que quiso decir el chico negro holandés que me dejó esta frase en el chat de meetic.

Como ya he comentado en alguna ocasión, como no pago en meetic, no puedo chatear con gente que no sea "premium", por lo que muchas veces ni siquiera me molesto en abrir el chat. Cual fue mi sorpresa ayer cuando me encuentro con esto:



Lo cierto es que mentiría si dijera que no es cierto que la mente se desvía ella solita hacia ciertas leyendas urbanas...

Guau... ¿será verdad que once you go black, you never go back? Yo, por suerte o por desgracia, no lo sé... ¿Alguien se anima a sacarme de mis dudas?

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¡Booty call!

Hoy he recibido un "booty call". Para los que no conozcan la jerga, un "booty call" es cuando alguien te contacta (o se planta en tu casa) con la única intención de tener sexo contigo.

En 1973 (si no recuerdo mal) John Lennon tras una discusión con Yoko Ono, "desapareció" durante algo más de un año, período al que él mismo llamaría más adelante "mi fin de semana salvaje".

En 2006 tuve una época loca que calificaría también (siempre con permiso de John) como mi fin de semana salvaje.

Por aquel entonces, con la autoestima por el suelo, no me importaba tener rollos de una noche, es más, los prefería. Conocer a un chico, enrollarme con él, subir (temporal y efímeramente) mi ego y no volver a saber nada. Sin compromisos ni complicaciones.

El sorpresivo booty call ha venido en forma de mensaje de texto de Javi. No "Javi el de la pizza", sino un Javi diseñador industrial con el que "estuve" en ese "fin de semana" y al que conocí por Internet (motivo de que esté en esta sección).

Como veis la letra J me persigue... Tal vez el destino me envíe mensajes y lo que pasó fue que me empeñé en el J que no era... (en fin, esto último ha sido un pensamiento en voz alta... [modo desvarío off])

Este Javi fue el único (tampoco creáis que de muchos) con el que quedé más de una vez, pero para mí era un desasosiego, porque el chico me gustaba un poco (era altísimo, dulce, inteligente...), pero no quería tener una relación con él y, a la vez, él estaba hecho polvo porque su novia de toda la vida le había dejado. Mala combinación. Pasó lo que tenía que pasar, que un día que me pareció que él me miraba con ojitos un poco tiernos, dejamos de llamarnos mutuamente. No creo que ninguno de los dos fuéramos lo que el otro necesitaba en ese momento.

Han pasado 3 años y no habíamos vuelto a hablar y, de repente, recibo un mensaje: "Hola niña! ¿Qué tal todo? ¿Sigues por Castellón?".

Por suerte, dada la proliferación de "Javis" en mi vida, cuando guardé su número, puse al lado el nombre de su pueblo, para referenciarle y, gracias a eso, le he reconocido (no sin antes hacer memoria para asegurarme de que él era "él"). Le he contestado con el típico "¡cuánto tiempo!" y le he dicho que sí, que seguía por Castellón. Entonces me ha escrito que su equipo iba a jugar en Castellón (él es de Valencia) y que, aunque estaba lesionado, le había hecho ilusión pensar en venir con tal de que quizás pudiésemos vernos.

Hemos intercambiado un par de mensajes de cortesía del tipo: "¿lesionado? ¿qué te ha pasado?" y yo notaba un tonito malicioso en sus mensajes. Le he dicho (y era cierto) que esta noche había quedado para ir al cine y salir, pero que si él y sus compañeros iban a salir después del partido, que tal vez podríamos vernos y tomar algo.

Me ha contestado que sus compañeros decían de cenar por Castellón, "así que si después del cine quieres quedar, ya sabes..."

Para estar segura de sus intenciones, y porque ahora parece que ya nada me da corte, le he preguntado abiertamente que para hacer qué quería quedar conmigo.

Su respuesta: "Pino-puente-voltereta atrás! Jajaja! No en serio, si te apetece te como algo más que las orejitas...!"

¿Sexy? Me parece que no... Y creo que me habría sentido muy "barata" si me lo hubiera siquiera planteado. Creo que me merezco que se lo curren un poquito más...

Le he contestado amablemente que me sentía halagada pero que soy más de citas en las que quedas con un chico, te lleva a cenar, te tomas un par de copas y, si te gusta, quedas otro día y así hasta que, si hay química, ya pasa lo que tenga que pasar.

Primero se ha rebelado un poco, diciéndome que él ya cenó conmigo y ya nos vimos más de dos veces, pero tras mi pertinacia, tranquilamente, como quien da los buenos días, me ha contestado que lo entendía y que ya me llamaría para cenar un día y salir a tomar algo.

Se aceptan apuestas, yo apuesto a que no lo hará (y sinceramente tampoco me importa mucho).

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Javi. El desenlace.

Nos habíamos propuesto ir de viaje juntos. Estaba claro que era muy pronto y no es que ninguno de los dos estuviera pensando en ello como un viaje de enamorados que afianzara nuestra relación. No, era más bien una casualidad: yo estaba decidida a hacer un viaje a Ibiza que me iba a salir barato y él (que es un apasionado de los viajes) se ofreció a venir conmigo en vez de ir yo sola.

No pudimos hacer cuadrar las fechas del viaje a Ibiza con su viaje a República Dominicana, su trabajo y además un viaje que yo tenía que hacer por trabajo a Mallorca... Y entonces se me ocurrió: ¿por qué no íbamos a Mallorca en vez de a Ibiza? Mi viaje coincidía justo después de un puente por una festividad local, de modo que ¿por qué no irnos ese puente? Mi vuelo salía gratis ya que lo pagaba la empresa, el hotel era gratis porque tenemos un intercambio con el director (nuestros servicios por los suyos), sólo había que pagar su vuelo y lo que gastáramos, ¡era perfecto y tirado de precio!

A él le encantó la idea pero muy despreocupadamente me dijo: "¿Compras tú el vuelo?". A mí no es que me importara hacerlo, pero yo tengo una forma de ser que no me permite tomar una decisión acerca del dinero de otra persona sin que ésta me dé confirmación de que está de acuerdo con el precio y los horarios.

Así empezaron las indecisiones. Yo me quedaría en Mallorca a trabajar y su vuelo de vuelta podía ser o un lunes (festivo) o un martes (si se lo pedía libre). Ese mismo martes por la noche, él tenía entradas para el concierto de U2 en Barcelona, así que yo le pedía que se decidiera entre irse el lunes por la noche o el martes muy temprano o el martes no tan temprano, en función de sus vacaciones, su concierto y su jefe!

Él (que al parecer es una persona a la que no le importa dejarlo todo para el último momento en vista que reservó definitivamente su viaje a República Dominicana sólo unos días antes de irse) no me decía nada concreto porque lo tenía que hablar con su jefe, porque nosequé o nosecuántos. Así que yo dejé de insistir. "Cuando lo sepa seguro ya me lo dirá, yo no voy a agobiarme por él" me dije.

Finalmente, quedamos en que como yo iba a ir a la noche de San Juan a su apartamento, nos conectaríamos a Internet y compraríamos los vuelos.

Después de cenar, me lo recordó, cogió el portátil (que siempre tenía encendido) y miramos en Lastminute. Le enseñé las diferentes opciones que le había comentado pero no aclaramos nada, al fin y al cabo, él aún tenía que saber si su jefe le daría el martes libre!

De repente, de la página de Lastminute, se metió en su cuenta de Hotmail. No era la primera vez que lo hacía, de hecho lo hacía bastante a menudo. Entraba en su correo para comprobar si había recibido algún nuevo e-mail. Yo había estado apoyada en su hombro y no me percaté cuando pinchó en el icono de acceso directo a su e-mail, pero cuando volví a fijar la vista en la pantalla, estaba contemplando su bandeja de entrada y no pude evitar ver que sus dos primeros correos (a pesar de que nosotros nos enviábamos más de 20 al día) eran de una chica llamada Martina. Sintiéndome súbitamente mal por ver algo que era privado, me incorporé y me puse a ver la televisión.

No le di importancia a esos dos correos en sí, él podía enviarse e-mails con quien quisiera y además no parecía que le importara mucho que yo lo viera, pero me pareció un tanto de mal gusto que estando conmigo estuviera constantemente actualizando su bandeja de entrada para ver si tenía correo nuevo.

Entonces caí en la cuenta de que hacía lo mismo con su página de Facebook y, lo que me parecía peor, con su móvil. Cada 5 minutos se levantaba para encender la pantalla y ver si tenía algún mensaje. Al principio no lo había advertido, pero a raíz de lo del correo, me di cuenta de que cada vez que pasaba por delante del móvil para ir a la cocina, al baño, cuando volvimos de la playa, cuando iba a por un cigarro, SIEMPRE encendía el móvil.

Hice introspección para saber si me sentía celosa (he tenido muy malas experiencias con eso de los móviles) y decidí que no, no habíamos hablado de tener exclusividad y yo misma seguía aceptando contactos de chicos de Meetic, pero sencillamente me parecía poco respetuoso que él diera la sensación todo el tiempo de estar esperando un mensaje (a veces, por supuesto, lo recibía y lo contestaba) o un e-mail mientras yo estaba allí con él, ya procediera de un chico o una chica. Al fin y al cabo, yo dejaba mi móvil en el bolso y no lo miraba hasta que no me iba.

Dejé a un lado estos pensamientos y seguí disfrutando de la velada. Sin embargo, aquella noche, después de hacer el amor, hizo un comentario que no me esperaba acerca del cuidado que debía tener con las enfermedades de transmisión sexual en República Dominicana. No fue sólo un comentario al azar, me preguntó acerca del VPH (yo le había contado la historia con El Depredador), de cómo se cogía y me confirmó (o más bien se confirmó a sí mismo) que él no haría según que prácticas peligrosas. No me sentó especialmente bien que sacara ese tema mientras aún estábamos desnudos los dos en la cama y, como estaba tan cansada, le animé a que nos fuéramos. No me apetecía ponerme a pensar en sus posibilidades de pillar algo cuando acababa de acostarme con él, la verdad.

No era la primera vez que hacía un comentario desafortunado "después de". La primera vez que hicimos el amor, me comentó muy serio que ahora que ya nos conocíamos "a fondo", podría llamar a alguna amiga mía para la próxima vez. Supuse que estaba de broma, pero él siguió con la coña y a mí, sinceramente, no me hizo ninguna gracia (¡era nuestra primera vez!) y se lo dije. Me confirmó que no lo había dicho en serio, pero lo dejaremos en que no es muy oportuno con sus bromas...

Estas actitudes en realidad contrastaban muchísimo con su trato hacia mí. Era muy cariñoso, siempre quería tenerme abrazada, me besaba, me mesaba los cabellos en la cama, me acariciaba la espalda...

A la mañana siguiente me envió un e-mail diciéndome que se moría de ganas de estar conmigo en Mallorca, tumbados en la playa los dos solos. Me dijo que yo era increíble y que se moría por pasar una noche a mmi lado.

Decidí que necesitaba tener una conversación franca con él y decirle que sentía que recibía mensajes contradictorios: por una parte estaban sus gestos conmigo, y por otra su obsesión con su móvil y sus comentarios acerca de sus futuras actividades dominicanas.

Craso error. No se puede hablar con Javi. La conversación madura y franca que yo quería tener con él en la que yo le expondría mi malestar y él comprendería (aunque no compartiera) mi punto de vista, se convirtió en un arrebato iracundo por su parte. Exageraba cada cosa que le decía, las magnificaba y las tergiversaba. Me llamó literalmente controladora, manipuladora, insegura, inmadura y no sé qué otras lindezas.

Intenté estar conciliadora y explicarle que a mí no me importaba que se mensajeara con quien quisiera, igual que no debía importarle a él con quien lo hiciera yo, ya que consideraba que aún era pronto y que yo tenía muy claro que no teníamos exclusividad ni estaba segura de quererla. Intenté por activa y por pasiva ignorar sus comentarios juiciosos sobre mí y hacerle ver que simplemente me sentía confundida acerca de lo que había entre nosotros.

Él seguía con sus exageraciones y salidas de tono (que en realidad ya me había mostrado en anteriores ocasiones al debatir) a pesar de que yo trataba de dejarle claro que él a mí me gustaba pero que había una serie de cosas que me descuadraban.

Al final se me acabó la paciencia y le dije que me alegraba de que no hubiésemos comprado los billetes ya que ahora mismo me parecía la peor de las ideas pasar 4 días, con sus 24 horas, juntos.

Me envió un e-mail diciéndome: "¿¿¿pero no has comprado los billetes esta mañana???"

Le respondí: "¿¿¿Acaso has hablado con tu jefe???"

Y él: "¡¡¡Pero creía que ya lo habíamos dejado claro ayer!!!"

Yo (alucinando): "Pues es obvio que si tú lo dejaste claro, a mí no me quedó. Además, acabo de mirar los vuelos y ahora cuestan más de 250€. Mira, me parece que es mejor así. Te propongo que en vez de irnos de viaje, nos conozcamos un poco más, que pasemos el fin de semana juntos, que vayamos a la playa igual, que demos paseos igual, que pasemos algunas noches juntos... Que hagamos un fin de semana mallorquino pero en Castellón, sí?"

Su respuesta: "Si no vamos de viaje, no hace falta quedar. Si apetece ya nos llamamos".

Me pareció una pataleta propia de un crío: "si no se juega a mi juego me enfado y no respiro" y se lo dije. Al fin y al cabo habíamos quedado casi todos los días hasta el momento. Al rato me contestó diciéndome que sí, que siempre que tenía algo organizado y se iba al aire se enfadaba, "pero ya se me pasará" me dijo.

Decidí que le aguantara su madre. Yo había intentado tender puentes y ser conciliadora y, encima de que me había quedado aún con la duda de qué había entre nosotros, él me había faltado al respeto, rozando el insulto, pasando de mis propuestas y encima se había cogido una pataleta y yo tenía que esperar a que se le pasara para que tuviera a bien querer volver a contactar conmigo!!

Y le envié un e-mail y le dije que mejor que no, que no estaba dispuesta.

"Si es lo que quieres..." me contestó. Ni un atisbo de flexibilidad ni rectificación en su conducta (cosa que ya había demostrado en otras ocasiones).

"Sí, es lo que quiero, Javi. Buena suerte".

Y me despedí.

79

Otra perlita de Meetic

La verdad es que Meetic es una mina de oro para encontrar anécdotas para un blog como éste.

Mi anuncio allí acerca de cómo soy y de lo que busco es el siguiente:

"Uff... Describirse a uno mismo es muy complicado... Me considero una chica inteligente, con mucho sentido del humor, soy alegre, soñadora (a veces un tanto utópica), romántica (en el sentido estricto de la palabra), sociable, creativa y con iniciativa. En ocasiones soy un tanto cabezota y perfeccionista (estoy trabajando en ello :( ) pero siempre hago lo que sea con tal de no herir los sentimientos de nadie.

En principio estoy buscando amistad, conocer gente nueva, ampliar un poco mi círculo de amistades. Para una relación, buscaría a un hombre maduro, seguro de sí mismo y de lo que quiere. Que tenga su propia parcela íntima y sus propios intereses, pero que no le importe compartir el resto de aspectos de su vida con alguien. Que sepa comprender que las necesidades y motivaciones de cada persona son distintas y por tanto que sepa escuchar y... ya está!!! :)"

Es cierto que puede parecer exigente pero no voy a ser conformista. De todos modos, tampoco es que pida la Luna, no?

Pues bien, ésta es la perla que me ha dejado en el chat otro usuario "simpático" de Meetic: (copio literalmente, con sus faltas y todo)

"menudo perfil tu eres mucho para un hombre normal. Cas mejor k te busques un moro ke te calme el impetu. Por eso estas y estaras soltera, un besito. Adeu"

Está claro que él no se consideraba suficientemente hombre para mí... y probablemente no lo fuera! Y digo yo, ¿un moro? ¿Se refería a alguien de una cultura más misógina que me pusiera en mi sitio? Menudo imbécil retrogrado...

Empieza a darme bastante grima esto de Meetic...

Aunque para ser justa, también hoy he contactado con un chico que parece bastante agradable. 34 años, de Valencia, ingeniero... Su mensaje, lejos del de arriba, me ha gustado:

"Buenos días. Mi nombre es Vicente, vivo en Valencia. He leído tu perfil, y me pareces una chica muy inteligente. Sería un placer seguir manteniendo el contacto contigo. Por ahora me despido con un beso".

Está claro que esto demuestra que hay chicos y chicos en el mundo de Internet. Leer a toda esa gente que me deja comentarios acerca de haber encontrado pareja por Internet me anima a pensar que, aunque de momento no me hayan tocado muchos, los hay más como Vicente y menos como El Imbécil (así le he bautizado!).

75

Alejandro y la playa nudista

[Alguien me agrega en el messenger ayer, acepto la invitación y hoy le veo conectado]

Lorena: ¿Hola?

Alejandro: Hola, ¿quién eres?

L: Pues eso mismo te iba a preguntar yo, porque me agregaste ayer pero no sé quién eres...

A: Ahhh! Debes ser de meetic, no?

L: Mmm... me imagino que sí, pero cuál es tu nick? (mientras repaso mentalmente los últimos perfiles que me han visitado buscando similitudes)

A: "alejandro_bcn" ¿y el tuyo?

L: Pero, ¿no has visto mi perfil?

A: La verdad es que no, es que no pago y no puedo verlos, pero voy a estar en Castellón unos meses por trabajo y estoy buscando a una chica guapa que quiera hacerme compañía, jajaja.

L: Pues vaya, no has tenido suerte, yo no soy nada guapa. Por cierto, me dice Meetic que tu perfil no existe...

A: Ay, perdona, "alejandro_###". ¿Cuántos años tienes?

L: 30 ¿y tú?

A: 31

L: Ah, ya te he encontrado, voy a cotillear... Pues aquí dice que tienes 33 años...

A: Ay! Qué tonto estoy, ya no tengo 31! soy del '76, ya tengo 32.

L: (me echo cuentas mentales y si es del '76 más bien estará a punto de cumplir 33...) Bueno ¿y qué te va a traer por Castellón?

A: Soy biólogo molecular.

L: ¿Han encontrado algún nuevo tipo de protozoo por aquí acaso? :)

A: Jajaja! Voy a estar en un instituto. Oye, ¿hay playas bonitas por ahí?

L: Sí, la verdad es que no están mal. Son salvajes, nada masificadas. A mí me gustan mucho.

A: Es que llevé a dos amigas mías mejicanas este finde a una playa en la Costa Brava y resultó ser una playa nudista!!

L: Ah, vaya... (digo sin mucho interés).

A: Y querían que me despelotara!! Pero son dos compañeras del trabajo y apenas las conozco!

L: Ah, vaya... (he perdido totalmente el interés).

A: Es que la última vez que fui a una playa nudista con una amiga fue en Menorca y la cosa acabó mal, jajaja!

L: No me digas... (limándome las uñas...)

A: Bueno, o muy bien, según se mire!!!

L: Mira, sinceramente creo que no estamos buscando lo mismo.

A: Es que claro, las chicas os despelotáis y no se os mueve ni un pelo, pero los chicos...

L: Ya, mira, lo que intento decirte es que no estoy muy interesada en esa historia...

A: Y claro, la gravedad hizo que aquello... y a mi amiga le gustó y claro, pasó lo que pasó!! Y ahí dejó de ser mi amiga, digamos, jajajaja!

L: Oye, mira, Alejandro, éste no es el tipo de conversación que me gustaría tener en una primera charla.

A: ¿Por qué? ¿Te escandaliza?

L: Pues no, no me escandaliza, pero habría preferido hablar de tus aficiones, de tus intereses...

A: Eso es porque tú no me viste en pelotas si no te habrías escandalizado!! Jajaja!

L: (respirando hondo) Mira, entiendo que tienes mucho sentido del humor, pero a mí me gustan las conversaciones con aliciente intelectual, tu vida sexual, por maravillosa que sea, simplemente no me interesa en absoluto.

A: Bueno, pues no veo porqué no, era sólo para romper el hielo.

L: ("¿¿¿Romper el hielo???" flipante...) Vale, pues suerte con tu búsqueda.

A: ¿Entonces no me vas a llevar a tomar un café en Castellón?

L: No, definitivamente, no.

A: Uy, qué tajante eres conmigo...

L: Mucha suerte. Un beso.

[eliminación de mi lista de contactos]

17

Javi. La noche de San Juan.

Era la noche de San Juan y para no variar, no tenía plan.

Javi me había dicho que él había quedado con algunos de sus amigos y me invitó para que fuera con ellos. Por una parte, a mí me parecía que era un poquito pronto (apenas nos conocíamos él y yo!) y por otra parte, no quería que él estuviera pendiente de si yo estaba bien o mal, si me sentía integrada o si me estaba aburriendo, así que le dije cariñosamente que era un sol por proponérmelo, pero que sería mejor que no.

Él aún así insistió y me dijo que entonces por lo menos cenáramos juntos y luego él iría a la playa con sus amigos. Le pregunté si no habían quedado también para cenar y me dijo que sí, pero que prefería estar conmigo un rato.

A veces era tan tierno...

Al final no habíamos quedado aún en nada cuando sus planes empezaron a desmoronarse, un amigo tuvo que quedarse a trabajar por lo que la novia también se cayó del plan, otro no iba a poder ir y otro, en vista de que casi nadie iba a ir, se rajó.

Me envió un mensaje y me dijo: "Estoy sin plan para esta noche mágica. ¿La pasarías conmigo?" Y así fue como al final quedamos para cenar e ir a la playa a mojarnos los pies a medianoche.
Iba a ser una velada corta, porque su plazo para entregar el proyecto era al día siguiente y todavía no lo tenía terminado y yo por mi parte empezaba a arrastrar sueño pendiente por pasar parte de mis horas de sueño en contacto con Javi.

Esta vez, como él tenía que apurar al máximo su tiempo (y por evitar la pizza que sabía que aún le quedaba...) le propuse hacer yo unos sandwiches vegetales (receta exclusiva) en mi casa para llevarlos a la suya a la hora de cenar.

El tráfico y el aparcamiento estaban horribles porque estaba toda la gente cenando en la playa y haciendo ya sus hogueras para quemar los malos recuerdos del año y empezar de cero. A mí la ocasión no podía parecerme más propicia. ¿Acaso no era una increíble coincidencia que fuera a realizar ese rito de purgación de la mano de una persona maravillosa que no contaba con conocer?

Por fin conseguí llegar a su apartamento y se repitió la escena de la vez anterior con el interfono. La diferencia fue que esta vez me lo cogió a la segunda llamada y me dijo: "El interfono no funciona". "Ah, no? Menuda sorpresa..." le contesté yo.

Bajó a abrirme la puerta (esta vez no hubo vecino piadoso) y se me acercó y me besó directamente en los labios. Un beso profundo, sabroso...

Yo había llegado bastante más tarde de lo que originalmente nos habíamos planteado y él volvía a tener Coronitas en el congelador. Estos dos factores nos hicieron decantarnos por cenar en su apartamento y bajar luego a la playa. Desde el comedor veíamos a la gente movilizándose en la arena, montando las hogueras, los más jóvenes bañándose ya de noche... Lo cierto es que sí que tiene algo de mágico esa noche...

Nos comimos los sandiwches bastante rápido mientras él seguía galopando por los canales de televisión y hablábamos de fútbol y de las noticias del día.

Nos acomodamos un rato en el sofá como hicimos la primera vez: él rodeándome con su brazo y yo apoyada en su hombro. Nos besábamos de vez en cuando, pero era una sensación extraña: no eran besos de primeras veces, buscando que pasara algo más. No. Nos besábamos entre risas por algún comentario ingenioso de uno de los dos, como si en realidad ésa no fuera nuestra cuarta cita, sino como si ya llevásemos tiempo saliendo. Eran besos cariñosos, aunque por supuesto, de vez en cuando nos emocionábamos y nos apasionábamos besándonos.

Así, entre risas, besos y Coronitas, llegó la hora de bajar a la playa. Fuimos cogidos de la mano, incrementando esa sensación como de estar en pareja. Nos acercamos a la orilla y seguimos charlando.

Y entonces pasó.

Era una conversación banal acerca de las fiestas de Castellón y las de Valencia. Él, que lleva 8 años viviendo aquí opina que las de Valencia son mejores. Yo le dije que me sorprendía, porque era la primera persona de Valencia a la que conocía que prefería las Fallas. Y entonces, cambió su humor, se cerró en banda y su tono se volvió duro, déspota. Empezó a despotricar acerca de las fiestas de Castellón y hablaba como hablan los arrogantes que piensan que sólo su versión es la única válida y la única buena. Sin importarles si están hiriendo los sentimientos de los demás.

Me quedé callada, porque yo siempre he sido muy apasionada en mis argumentos y le miré de frente, sopesando las opciones. Opté por permanecer en silencio y evitar así una tercera guerra mundial.

En esto llegó la medianoche, la hora de entrar de espaldas en el mar pidiendo un deseo. Yo, que no soy nada supersticiosa, no estaba segura de qué pedir, así que pedí ser feliz. Me pareció que eso lo englobaría todo.

El ambiente entre nosotros había cambiado radicalmente, se había enfriado y apenas nos hablábamos. Quiso ir a comprar tabaco y entramos en un bar de al lado de la playa. Él, para romper el hielo me miró y me dijo: "¿Qué?" con una medio sonrisa. Yo le miré con franqueza y le pregunté: "¿Siempre eres así cuando discutes?". Me contó entonces que sí, que le pasaba con todo el mundo y que todo el mundo se lo criticaba.

"Si todo el mundo te lo critica, ¿no te has planteado suavizar tu carácter?" "Supongo que debería", me respondió, "pero no soy capaz".

Me pareció una respuesta poco madura. Si uno sabe que lo que hace está mal, lo suyo es aprender y tener voluntad de cambio, no? Pues se ve que no era su caso.

"Anda no te enfades conmigo" me dijo cogiéndome de la cintura y dándome un beso. Le contesté que no estaba enfadada, sino escaldada y que no tenía claro cómo dos personas podían entenderse con una postura tan tajante como la suya. "Pero cambiemos de tema", le dije. Me parecía un poco pronto para las lecciones moralizadoras.

Y entonces volvió el Javi habitual, el de las bromas, el dulce y cariñoso pero, aunque mi lenguaje corporal se relajó, por dentro no podía quitarme el "run-run" de que aquel destellazo que había tenido en nuestra primera cita, era una amenaza real para lo nuestro... como así fue...

Subimos de nuevo a su apartamento y salimos a la terraza. La verdad es que fue increíble porque nos pusimos a hablar y a hablar y a la que nos dimos cuenta, ¡eran las tres de la madrugada!.

Él me había dicho que le tenía que llevar a Castellón porque se había dejado su coche allí, así que nos fuimos. Dejé el coche delante del suyo y de repente, empezó a besarme. Todo lo recatadamente cariñosos que habían sido nuestros besos en su apartamento, se convirtieron en besos llenos de pasión y deseo. Empezamos a acariciarnos por encima de la ropa hasta que él sugirió que el vigilante de seguridad debía estar poniéndose las botas y me propuso que fuéramos a mi piso (a apenas 2 minutos en coche).

Nos empezamos a quitar la ropa ya en el ascensor y la fuimos dejando toda tirada por el pasillo hasta mi habitación. No sé durante cuánto tiempo estuvimos haciendo el amor, sólo sé que llegué a mi casa a las seis de la madrugada de un martes.

Fue nuestra última cita...

55

Frustración

Frustración es lo que sientes cuando planeas ir a la playa y se pone a llover.
O cuando quieres rascarte la planta del pie porque te pica pero no puedes quitarte los zapatos.
Frustración es esperar una llamada especial y no recibirla.
Es querer que esa persona te quiera y no conseguirlo.
Es saber que no puedes hacer nada por remediarlo.


Y frustración es lo que debe haber sentido el chico del chat de meetic al que no he podido contestar por no estar suscrita, ya que después de escribirme varias cosas, me ha dejado un "Ok, quiero lamerte el chocho hasta que llores de placer".

Frustración.... ¿no?

36

Javi. Primeros instantes de intimidad.

El día siguiente a esa primera cita, el Sábado, las posibilidades de quedar eran muy limitadas. Yo tenía un evento al que asistir por la noche y él tenía que hacer de anfitrión de sus padres y además era el fin de semana previo a la entrega de su proyecto y aún no había terminado.

La noche había sido un tanto "atípica" por lo que después de levantarme (trágicamente) a las 9.30h para ir a jugar al frontón, me preguntaba si ahora más en frío, las cosas iban a ser como las habíamos dejado la madrugada anterior: con el deseo manifiesto por parte de ambos de que pasara algo entre nosotros.

Con el fin de no obsesionarme con saber el final pospuesto de nuestra cita (a veces me pasa cuando estoy impaciente por saber el desenlace de una situación) decidí dejarme el móvil en casa para que no me tentara mirarlo cada 5 minutos.

Estaba muerta de sueño y, a la vez, tenía esa chispa de la emoción de saber que hay algo nuevo, distinto, en tu vida. De esta guisa me fui a jugar. No hace falta ser Sherlock Holmes para adivinar que no di pie con bola, pero al menos me entretuve. Eso sí, sudar sudar, lo que se dice sudar...

En fin, al llegar a casa a mediodía, haciéndome la indiferente, cogí el móvil: 0 mensajes, 0 llamadas perdidas. Mi gozo en un pozo.

Una cosa que he aprendido con la edad (y las relaciones frustradas) es que hay que dejar que las cosas fluyan y no forzarlas. Yo, apasionada y entregada como pocas, esto lo he tenido que aprender a base de golpes. No es que yo me hubiese propuesto en mi pasado forzar las cosas y exprimirlas, sino que a veces me cuesta tanto no dar, no expresarme o simplemente no decir "hola, me acuerdo de ti"...

Así que con este aprendizaje forzoso, no llamé ni envié un mensaje. Respiré hondo y decidí mantenerme ocupada. Y ¡funcionó! Me escribió reprochándome que no le hubiese dicho nada en toda la mañana. A este mensaje siguieron muchos otros en los que dábamos vueltas al tema de quedar pero ninguno se atrevía a dar el primer paso y proponerlo. Finalmente él se lanzó y me dijo que necesitaba verme lo antes posible. Yo le respondí que cuándo era para él lo antes posible y me dijo: "En una hora estoy ahí".

Quedamos en mi casa porque en la calle hacía mucho calor y, ocultamente (o no tanto), porque queríamos intimidad.

Me puse nerviosa, llevábamos todo el día hablando de besarnos, de las ganas que teníamos y de las perspectivas de dónde eso podría llevarnos.

Me fui corriendo al supermercado y compré cervezas y refrescos y las metí un rato en el congelador. Me llevé ropa para cambiarme y a toda prisa, limpié lo mejor pude (es decir, bastante mal) todo lo que había visible. Terminé justo cuando él llamaba al interfono y corriendo me cambié para estar presentable.

Le abrí la puerta preguntándome cómo nos recibiríamos. ¿Nos besaríamos de buenas a primeras? ¿Nos daríamos dos besos protocolarios? La respuesta no tardó en llegar: "Hola" -dos besos-...

Pasó a mi comedor y en seguida agradeció que yo hubiese puesto el aire acondicionado. Sólo teníamos una hora y media antes de que me tuviera que ir hacia el acto que iba a ir a ver (para una vez que tengo plan...). Le ofrecí una cerveza por romper el hielo. Él aceptó. Nos sentamos en el sofá.

- Puesss... qué bonito tu piso...
- Puesss... sí, la verdad es que me encanta...
- Uy, qué fresca la cerveza, qué rica.
- ¿Sí? ¡Me alegro!
- Lalala...
- Lalalalala....

¡¡Qué cortados los dos!! Para provocar su reacción, me senté un poco lejos de él y entonces empezó el tonteo.

- Qué lejos te sientas de mí, no?- me dijo.
- ¿Querrías que me sentara más cerca acaso?
- Sí, vente hacia mí y pégate.
- ¿Por qué no vienes tú?
- Anda...

Y fui y me senté a su lado. Lo que él no sabía es que eso tenía un precio: ahora él iba a tener que dar el primer paso. Ea!

En vista de esta actitud (yo ahora le miraba divertida, como quien controla la situación), él empezó a preguntarme si es que él iba a tener que llevar la iniciativa. Ni corta ni perezosa le miré de frente y le dije que sí, ¿o acaso no era yo una dama? "Pues no me parece bien", me dijo. Yo me reí y le dije con la más seductoras de mi sonrisas: "El que lo quiera que se lo gane". Él murmuró: "qué malísima eres...".

Y entonces me besó. Javi tiene una boca muy bonita, con unos labios muy carnosos y la verdad es que me gustó mucho su beso. Empezamos con besos pequeños, cortos, blandos, de tanteo. me gustaba su forma de besar, mucho y poco a poco fuimos apasionándonos más. Tanto, que al mover una pierna para "acomodarme" le di sin querer a la cerveza y ¡la desparramé toda en la mesita de café! Medio segundo y un "mierda!!" al unísono después, estaba corriendo a la cocina a por un trapo para limpiarlo. Él se partía de risa en el comedor por mi repentina aflicción, pero es que la pobre mesita ya ha sufrido lo suyo en su corta vida.

Una vez que la situación estuvo bajo control, él me agarró por la cintura desde atrás y empezó a besarme el cuello, de arriba a abajo con besos suaves y sensuales con esa boca tan apetitosa suya...

El resto, es historia...

107

Cosas raras que tiene Internet

Estos dos últimos días he recibido para mi sorpresa y alegría muchas más visitas a mi blog de las que creía que recibiría en total cuando lo empecé.

He estado escribiendo algunos posts en un foro y al parecer a uno de los foreros le pareció interesante lo que escribía, así que me agregó como amiga en su red y me envió algunos mensajes privados. Finalmente me pidió mi msn y yo, con mi sempiterna idea de conocer a la máxima gente posible, por supuesto se lo di.

Chateamos a lo sumo dos horas, juro que no fue más. Me parecía un buen chico de Madrid con cosas que aportar. Me dijo que yo le parecía "muy , muy interesante" pero ni siquiera se me ocurrió que estuviera tonteando conmigo. ¡¡No nos conocíamos de nada!! Al día siguiente él al parecer leyó mi blog y llegó a la parte de mi reencuentro físico con Javi.

Me dejó un comentario que no vi necesario publicar en la entrada por ser absolutamente personal: "estaba, bueno, tenia un 100 % de ganas de conocerte, no se, ahora ya tengo un 20 %, que te vaya bien."

Le vi conectado en el messenger y le pregunté que a qué venía esto. Me dijo que no le había gustado lo que había leído, que lo llamara "celos tontos" si quería. Le recordé que me había conocido el día anterior.

Su respuesta fue que yo había perdido interés para él, que lo sentía pero que no creía que yo fuera la mujer de su vida. "Suerte con la búsqueda de tu chiquillo perfecto" me dijo. Alucinante. Por supuesto, ya le he borrado de mi msn.

¿Acaso yo quería ser la mujer de su vida? ¿Acaso alguien puede decidir tanto si una persona es o no la persona de tu vida en dos horas de conversación escrita o en base a algo que había pasado antes inlcuso de que le conociera? A la vista de esto, ¿no tengo yo razón cuando digo que en Internet pasan cosas raras...?

31

Javi. El principio.

Javi fue mi quinta cita. Dicen que no hay quinto malo y ciertamente así fue... al menos al principio.

Un día decidí que estaba harta de Meetic, de mis intentos frustrados por conocer gente. Ese día apareció Javi en mi bandeja de entrada. Me envió un e-mail en el que me invitaba a conocerle. Me gustó su estilo al escribir. Leí su perfil y parecía prometedor: soltero, licenciado, de Castellón, mismos gustos musicales, etc.

Le respondí dándole mi dirección del msn ya que al no estar yo suscrita en Meetic no íbamos a poder hablar. En lugar de chatear, empezamos a enviarnos e-mails cortitos. Estuvimos así todo un viernes. Fue el 12 de junio.

Leí su último e-mail del día y no parecía implicar una continuación, así que supuse que ya seguiríamos hablando por messenger. Pero resulta que no me agregó. Caí en la cuenta al día siguiente, el sábado, pero decidí que "a saber..." Al fin y al cabo, había aprendido que los designios de los mundos de internet son inescrutables...

Casi me había olvidado de la decena de e-mails que nos habíamos enviado el viernes, cuando el lunes me escribió de nuevo:

"Hola....

Estás por aquí?

Eres real? jeje"

Le contesté diciéndole que sí, claro que era real pero que él no me había agregado en el messenger. Confesó entonces que se le había olvidado, no cayó en la cuenta, sólo estuvo esperando mi e-mail, pendiente de su bandeja de entrada.

Ese día sí chateamos por la tarde. La conversación era muy amena, rápida, a ver quién era el más hábil y el más ocurrente hablando. Fue una de esas (pocas) veces en las que conectas con una persona y enseguida notas que hay feeling.

Él era bastante reservado para contarme cosas personales. Me dijo a qué se dedicaba, pero no me dijo dónde trabajaba, ni me dijo sus apellidos. El remitente en sus correos siempre son sus siglas. Sin embargo, en esa misma primera conversación "online" me dio su número de teléfono y le dije que si quería le podía llamar un ratito mientras paseaba a mi perrita.

Le llamé y estuvimos hablando. A mí me pareció más tímido de viva voz, estaba como nervioso, hablando muy deprisa. Aún así me hizo gracia.

Lo de enviarnos e-mails continuamente se convirtió en un hábito (hoy por hoy, después de nuestro reencuentro también) y a ello se le sumaron los sms. Era muy divertido y ocurrente. Estuvimos así una semana entera pero él ya empezaba a quererme conocer en persona.

Él tenía una historia amarga a sus espaldas. Su novia durante muchos años y con la que estuvo viviendo varios de ellos, le dejó un buen día, sin más hacía ahora un año y medio. Lo pasó muy mal (creo que aún sufre) y, en cierto modo, pareciera que yo le daba esa ilusión que él creía perdida.

Sus mensajes eran ya bastante serios, en el sentido de que tenía muchas expectativas puestas en lo que pudiera surgir entre nosotros. A mí por mi parte, me agradaba mucho, aunque me sentía bastante escéptica dadas mis experiencias anteriores.

Finalmente quedamos ese mismo viernes 19. Sus padres habían ido a hacerle una visita, así que decidimos quedar después de cenar (para que él pudiera cenar con ellos).

Al principio dijimos de ir a tomar algo a los chiringuitos de la playa para "dar un paseo romántico por la orilla después". Pero cayó un tormentón de verano que dio al traste con nuestros planes. Al final decidimos ir a tomar algo cerca de mi casa.

Me recogió en su coche (gracias a Dios no era un BMW esta vez) y todo pareció fluir con normalidad.

Hablamos de muchas cosas: deportes, política, música, cine... Y parecía que había complicidad entre nosotros. Sin embargo advertí ya entonces algo que finalmente sería determinante para nuestra "relación": Javi es una de esas personas obstinadas con las que es sumamente díficil discutir, de las que opinan que sólo su punto de vista es el válido y en cierto modo ningunean a su "oponente". Hacer que estas personas cedan en sus argumentos es una quimera.

El problema fue que no lo interioricé. Fue un destellazo que me vino a la cabeza en un momento en el que debatíamos sobre política y la conversación iba subiendo de tono (yo soy muy apasionada para todo, para mis ideales también). Llegamos a ese punto en el que piensas: "un paso más y nos ponemos a discutir acaloradamente". Entonces le miré a los ojos con una semi-sonrisa y justo en ese momento fue cuando vi que él no iba a retroceder. Ahí tuve el destellazo. Así que le dije: "Vamos a dejarlo estar. Está claro que yo soy una utópica y tú un escéptico. Cambiemos de tema, sí?".

A partir de ahí la conversación volvió a fluir alegre y rápida como hasta ese momento. Tanto que llegó la hora de cerrar el pub en el que estábamos y nos echaron.

Salimos a la calle y llovía a mares otra vez. Fuimos corriendo hasta su coche y mientras yo pensaba en si me había gustado la cita, si me había gustado Javi y en qué estaría valorando él en ese preciso instante.

No tuve que esperar para ver que él estaba bastante a gusto, ya que al entrar en el coche no arrancó para llevarme a casa, sino que encendió el aire acondicionado (hacía un bochorno horrible por la lluvia a pesar de ser más de la una de la madrugada) y puso música. Decidió demostrarme porqué Extremoduro estaba injustamente valorado por la gente. Reconozco que yo apenas había oído cosas de este grupo y lo que Javi me puso me hizo darme cuenta de que era cierto que albergaba prejuicios en contra de su música.

Él me puso un CD con el que él había superado su ruptura y las letras me parecieron lúgubres y tristes. Entendí porqué le gustaban para esa época en concreto de su vida. Javi las cantaba y eso me gustó mucho, me gusta cantar y me gusta la gente que canta y él lo hace bien además.

Y seguimos hablando y hablando. Había ciertas miradas, algunos momentos en los que parecía que podía pasar algo entre nosotros. Yo era consciente de que no sentía el rechazo que había sentido estando con los otros: Edu, Jose...

La noche fue pasando velozmente. No éramos muy conscientes de la hora hasta que de repente, empezó a sonar un pitido y la música se apagó. "Oh, oh..." dijo él e intentó arrancar el coche. No arrancaba. Se había quedado sin batería en su coche nuevo. Eran las cuatro de la madrugada.

Fue el momento más divertido de la noche. Le estuve haciendo bromas todo el tiempo, diciéndole que yo me podía ir andando a casa sin problemas. Él estaba medio divertido, medio preocupado y me decía que ahora ya tenía otra anécdota para mis citas de Meetic. 45 minutos después por fin llegó la grúa. Le pusieron las pinzas y el coche arrancó sin problemas. El gruísta dijo que deberíamos estar por lo menos tres cuartos de hora dando vueltas con el coche en marcha sin pararlo para que se recargara la batería.

Ni corto ni perezoso, Javi arrancó y se puso a dar vueltas por Castellón, por las rondas. Le dije (de broma) que en qué momento me había ofrecido yo a dar vueltas durante 45 minutos, que me dejara en casa que estaba muerta de sueño. Él no dudó ni por un instante en decirme: "Estamos juntos en esto. Ahora me acompañas".

Ronda arriba, ronda abajo decidimos alargarnos hasta el Grao, para ver al menos la playa a la que no habíamos podido ir a pasear. Llegando a una rotonda, el pánico: control de la Guardia Civil. Javi se gira y con cara de susto me dice: "Y si me hacen parar, ¿qué? No volverá a arrancar el coche! No me han parado en la vida y me tienen que parar justamente hoy!!" A mí me entró la risa. "Puessss... Tendrás que explicárselo." Le dije con sorna.

Por suerte no era un control, alguien se había comido una rotonda y la había hecho recta, así que no nos pararon, pudimos pasar sin problemas con gran alivio.

Después de llegar hasta Benicassim y volver, ya habían pasado los 45 minutos. Eran más de las cinco y media de la madrugada y me dejó en casa. Nos dimos dos amables besos con el motor en marcha y me fui.

Apostaría a que él aún no había llegado hasta su casa cuando me envió un sms: "Valoración?". Le contesté que había estado muy a gusto y que me lo había pasado muy bien.

Me respondió al minuto preguntándome si había esperado que él fuera un poco más atrevido, que me hubiese besado en marcha o algo así. Me hizo gracia. Le dije que la noche había estado genial y que las cosas pasan cuando tienen que pasar.

"Te habría gustado?" me preguntó. "Sí" le respondí.

Él me dijo que se moría de ganas y que si no fueran casi las 6 de la madrugada, volvería corriendo desde Torreblanca sólo para besarme. Fue un momento muy bonito, ése en el que se confirma que le gustas a alguien y que ese alguien te gusta a ti. Finalmente, derrotados por el sueño, acordamos que intentaríamos que ese deseo se hiciera realidad lo antes posible...

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