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Rutina
Ayer recibí un comentario diciendo que en los últimos dos meses mi blog ha perdido frescura. Era un comentario sin acritud y lo publiqué. Además es verdad, yo misma lo he notado y comentado con algunas personas. Simplemente, no tengo mucho que contar.
Mi vida ha entrado en una dinámica rutinaria en los últimos tiempos y me pasan pocas cosas interesantes.
Sigo sin tener apenas planes los fines de semana, excepto algún cine o alguna cena, así que básicamente como comida japonesa y veo películas y series. Pero como esto ya lo he contado, ¿para qué repetirme?.
De momento no viajo (empezaré en breve) y tampoco tengo anécdotas de aeropuertos conmigo como protagonista corriendo de terminal a terminal.
Ya no sufro de mal de amores, por lo que no siento la necesidad de escribir sobre ello.
Meetic es un tostón en el que honestamente no veo a nadie interesante. Sólo me contactan hombres de más de 40 años y/o que viven lejos. En principio (y como siempre he dicho, según el filtro que cada uno aplique) no me interesa conocer a hombres separados/divorciados (algunos todavía casados!!) con hijos. En cualquier caso, si alguno me pareciera original o interesante en su descripción, le daría una oportunidad, pero ni por esas.
En este momento he acabado varios de los cursos a los que me apunté y, en espera de que lleguen nuevos (me apunto en breve), no estoy haciendo nada diferente en mi día a día.
De modo que, efectivamente, mi vida ha perdido frescura y estoy en un momento de (dulce) rutina (¿estabilidad?). Y me gusta, para qué mentir. Me gusta esta tranquilidad que tengo últimamente y aunque me preocupa echar un vistazo a mi semana y ver que tengo pocas cosas que contar (o ninguna), la verdad es que es reconfortante.
Recuerdo que el año pasado todo era una vorágine de cosas, emociones, descubrimientos, actividades... y a veces tenía el cerebro tan activo que no podía quedarme dormida por las noches. No lo echo de menos.
Y aunque tengo proyectos y algunos relacionados con este blog (lo contaré en su momento), supongo que hasta que dentro de poco pase el letargo invernal y vuelva a meterme de pleno en mil y una actividades, no tendré muchas cosas que contar.
Mientras tanto se me ocurre, ¿a alguno de los que me leéis os gustaría colaborar conmigo aquí?
Mi vida ha entrado en una dinámica rutinaria en los últimos tiempos y me pasan pocas cosas interesantes.
Sigo sin tener apenas planes los fines de semana, excepto algún cine o alguna cena, así que básicamente como comida japonesa y veo películas y series. Pero como esto ya lo he contado, ¿para qué repetirme?.
De momento no viajo (empezaré en breve) y tampoco tengo anécdotas de aeropuertos conmigo como protagonista corriendo de terminal a terminal.
Ya no sufro de mal de amores, por lo que no siento la necesidad de escribir sobre ello.
Meetic es un tostón en el que honestamente no veo a nadie interesante. Sólo me contactan hombres de más de 40 años y/o que viven lejos. En principio (y como siempre he dicho, según el filtro que cada uno aplique) no me interesa conocer a hombres separados/divorciados (algunos todavía casados!!) con hijos. En cualquier caso, si alguno me pareciera original o interesante en su descripción, le daría una oportunidad, pero ni por esas.
En este momento he acabado varios de los cursos a los que me apunté y, en espera de que lleguen nuevos (me apunto en breve), no estoy haciendo nada diferente en mi día a día.
De modo que, efectivamente, mi vida ha perdido frescura y estoy en un momento de (dulce) rutina (¿estabilidad?). Y me gusta, para qué mentir. Me gusta esta tranquilidad que tengo últimamente y aunque me preocupa echar un vistazo a mi semana y ver que tengo pocas cosas que contar (o ninguna), la verdad es que es reconfortante.
Recuerdo que el año pasado todo era una vorágine de cosas, emociones, descubrimientos, actividades... y a veces tenía el cerebro tan activo que no podía quedarme dormida por las noches. No lo echo de menos.
Y aunque tengo proyectos y algunos relacionados con este blog (lo contaré en su momento), supongo que hasta que dentro de poco pase el letargo invernal y vuelva a meterme de pleno en mil y una actividades, no tendré muchas cosas que contar.
Mientras tanto se me ocurre, ¿a alguno de los que me leéis os gustaría colaborar conmigo aquí?