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Top 10 de cosas que yo le ofrezco a un hombre.

He escrito mi lista de las 10 cosas que le ofrezco a un hombre. Al principio pensé: "¡Vaya! Pido más de lo que ofrezco..." pero luego caí en la cuenta que las 20 que yo pido ya las llevo de serie, así que estas 10 son en todo caso o complementarias o enfáticas de algunos puntos en concreto que considero importantes (véase que el punto 10 viene a ser el 20 de la otra lista, pero más enfatizado...)

Y en este monento, antes de leer este top 10, debo decir que he de reconocer que yo no siempre fui así y que si algún ex mío leyera esta entrada tal vez alucinaría y diría que miento. Lo reconozco, no siempre cumplí estas cosas en el pasado. A veces por ignorancia, otras por inseguridad y alguna porque me faltaba un bofetón (metafórico) bien dado.

Pero la cuestión es que la vida, los errores, los éxitos, el trabajo introspectivo, me han enseñado mucho y ahora, le pese a quien le pese, sí soy así.

Pero como hablar de esto requeriría una entrada entera, no me enrollo más y aquí os dejo mi top 10 de cosas que yo le ofrezco a un hombre.


1.- Libertad e independencia.
Tú no eres mío igual que yo no soy tuya. No solamente no me importa que te vayas por ahí con tus amigos a jugar al póker los jueves, a fútbol los viernes y a frontón los domingos, es que lo prefiero. Eso sí, si no te importa, de vez en cuando iré a verte jugar porque me gusta hacerlo.

2.- Tu familia me encanta.
Odio a esas mujeres que parece que en cuanto pillan a un hombre, se empeñan en alejarles de su familia, como si fuesen rivales. Yo me llevaré genial con tu madre y, si no es así, no será porque yo no haya puesto todo de mi parte. Y, si a pesar de ello no nos lleváramos bien, sabré ser perfectamente correcta y diplomática cada vez que quieras ir a comer a casa de tus padres.

3.- Tus amigos me encantan.
Cuando estemos con ellos, me mezclaré entre la gente, no seré tu sombra dejando bien claro que yo estoy ahí únicamente por ti, ni te tendré todo el tiempo preocupado por si me lo estoy pasando bien. Nunca te diré que tus amigos me caen mal, ni que me quiero ir. Y si alguna vez yo estoy agotada y me quiero ir a casa, con sinceridad te diré que te quedes tú.

4.- No voy a controlarte ni a intentar hacer que cambies.
Si conoces mi top 20 (y en especial las cosas esenciales), ya sabes lo que necesito. Si no quieres/puedes dármelo no te forzaré a ello. Si al final lo que yo necesito choca de frente con lo que tú quieres o puedes dar, simplemente no seremos compatibles, pero no me empeñaré durante meses en hacerte cambiar a base de broncas y de dramas, creo que los dos somos ya mayorcitos.

5.- Compartir aficiones.
Intentaré aprender a practicar cualquier deporte que te apeteciera practicar conmigo (bueno, odio correr...). Del mismo modo, en mi piso tengo PSP, DS, PS2 (la 3 caerá pronto) y Wii. ¡Me gustan los videojuegos! También la ciencia ficción, ver deportes (como ya dije), las pelis de acción, los comics, etc. Soy una chica un tanto atípica en ese sentido... no en vano saqué un 30% en el Frikitest (uhmmm... no sé si debería alardear de esto...).

6.- Soy una excelente cocinera.
Dicen que a un hombre se le conquista por el estómago. No sé si es muy cierto, pero por si acaso, sí, me encanta cocinar y lo hago francamente bien.

7.- Femineidad.
A priori podría parecer que no soy una chica muy femenina porque me gustan algunas cosas propias de chicos (como los deportes, los videojuegos, etc.) pero créeme, soy muy muy femenina. Me encantan los bolsos, los zapatos, estar guapa, perfumada, la sensualidad de mi cuerpo, provocarte, seducirte...

8.- Prometo no agobiarte a preguntas ni jugar a "haz lo que quieras" ni darte ultimatums.
Si te veo mal, te preguntaré una vez qué te pasa. Si respondes "nada", a lo sumo te volveré a preguntar una vez más pasado cierto tiempo si estás seguro de no querer contármelo. Si la respuesta sigue siendo negativa, no insistiré. He aprendido que los hombres necesitáis vuestro espacio para resolver vuestros problemas, al contrario de nosotras que solemos necesitar hablar de ello. Lo comprendo y lo respeto y no voy a montarte un numerito diciéndote cosas como "es que no confías en mí", "nunca me cuentas nada", "tú no me quieres", etc. Estaré aquí cuando se te haya pasado, tanto si quieres hablar de ello como no.
Por otro lado, no me gusta ese juego que practican muchas mujeres de decir: "haz lo que quieras" cuando en verdad están pensando: "haz lo que yo quiero que hagas o estás muerto". Me gusta la sencillez y la sinceridad. Si algo no me gusta o no quiero hacerlo o necesito que hagas algo, no intentaré que lo adivines, te lo diré abiertamente y lo hablaremos llanamente sin montar escenitas dramáticas.
Y odio los ultimatums y tensar la cuerda hasta que se rompe.

9.- Soy muy cariñosa.
Eso no signfica "empalagosa", no voy a estar todo el día babeándote. Pero créeme que conmigo te vas a sentir querido y aceptado.

10.- SEXO.
Sexo.


Y ahora viene cuando los chicos me escribís para decirme que os parece estupendo, pero que no buscáis nada de eso en una mujer y entonces por fin comprendo porqué, con lo apañaíta que me creo, no me como un rosco y sigo siendo single!!

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Nota rápida

Llevo unos cuantos días que no tengo tiempo de nada. Tengo 40 comentarios por moderar, una entrada pendiente y varias cosas más, pero de verdad que no me ha dado tiempo.

Mañana me voy de "retiro espiritual" con la empresa a un hotel rural que no tiene ni televisión (!!!) así que mi ausencia se va a prolongar hasta por lo menos el viernes.

Prometo estar de vuelta el viernes con mi top de cosas que le ofrezco a un hombre!

Gracias por vuestra paciencia con mi irregularidad escribiendo... :S

Besos!

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¡Problemas con blogger!

¿Os pasa a todos que publicáis una entrada y no aparece en blogger hasta 7 u 8 horas después?

El otro día me pasó con "Solidaridad con Haití" y ahora con "Top 20 de cosas que le pido a un hombre"...

¿Soy yo que se me come la tecnología, o también os pasa a vosotros?

:(

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Top 20 de cosas que yo le pido a un hombre

Hace unos días, mi amiga (si me permite que me refiera a ella de de esta forma) Eva, publicó en su blog, La tentación de Eva, un post acerca de lo que ella le pedía a un hombre.

El otro día me sugirió que hiciera yo lo mismo y le prometí que en mi siguiente entrada (con permiso del Blog del día y de Haití) haría lo mismo.

No es que las 20 sean insalvables (algunas sí, absolutamente), pero sí son cosas que yo realmente aprecio en mi pareja.

No encontraréis ninguna característica que hable del físico porque aparte de que nunca me he sentido especialmente atraída por los "guapos convencionales", el físico es algo a lo que yo no doy mucho valor. De hecho siempre me pasa que cualquier chico (que a simple vista podría parecer normal o incluso poco atractivo) me parece súper atractivo si reúne muchas de las siguientes características.

Si he de mencionar algún prototipo, me gustan los chicos relativamente altos y morenos de pelo y piel. Pero he salido con chicos normales de estatura, altísimos, bajos, rubios, morenos, castaños, de piel oscura, piel clara y con pecas... En definitiva, que no es determinante.

Sin más dilación, ¡he aquí el top 20 de cosas que yo le pido a un hombre!

1.- Que me quiera.


Está claro que en los inicios de una relación no se puede saber, pero yo de dudas sobre sus sentimientos he tenido ya para varias reencarnaciones. Así que éste es el requisito esencial: quiéreme.

2.- Que esté comprometido con la relación.

Esto no significa que tenga que ponerme un anillo en el dedo (¡no!), significa que no salga corriendo al menor de los problemas, que trabaje conmigo por y para la relación.

3.- Que sea fiel.

No sólo me refiero a no acostarse o liarse con otra, no quiero a mi lado a alguien que necesita tontear con chicas para subir su autoestima o para quedar bien delante de sus amigos. Aunque luego no vayas a hacer nada, a mí me duele.

4.- Que sea sincero y honesto.

Odio las mentiras. No me mientas y, lo peor, no insistas en que no mientes cuando sé a todas luces que lo haces. Por suerte o por desgracia, soy bastante perspicaz. La mayoría de las veces sabré que me mientes, así que sólo conseguirás ofenderme aún más cuando insistas en que haga como que te creo. Y cuando por fin se descubra la verdad, me costará horrores volver a confiar en ti. La verdad es siempre mejor. Si me dices la verdad habrá muchas más posibilidades de que te entienda y/o, en caso necesario, de que te perdone.

5.- Que sea maduro.

Madre sólo hay una y estoy 100% segura de que yo no soy la tuya.

6.- Que sea tolerante.

Que comprenda que cada persona es única y, por consiguiente, entiende el mundo de una manera también única y personal. Por lo tanto, cada persona individualmente puede aportar más o menos valor a las cosas. Por ejemplo, lo que para mí es importante, puede no serlo tanto para él y viceversa, pero ambos debemos entender que aunque no lo compartamos, para la otra persona es importante.

7.- Que me estimule intelectualmente.

Esto no significa que tenga tres carreras. Significa que tenga inquietudes, que me descubra cosas nuevas para mí o que se pueda hablar con él de un millón de cosas. Un hombre interesante intelectualmente me atrae un millón de veces más que uno que sólo es atractivo. Es más, aún no he conocido a ningún chico que, resultándome estimulante intelectualmente, no me haya parecido tremendamente atractivo.

8.- Que tenga su propia parcela de intimidad y respete la mía.

Que le guste hacer cosas por sí mismo: ir al gimnasio, ir en bici, jugar al póker los jueves por la noche… La frase: “Todo mi tiempo libre es para estar contigo” produce en mí una reacción inmunitaria de rechazo hacia ese nuevo apéndice de mi cuerpo en que se ha convertido mi pareja. No, por favor. Del mismo modo,quiero seguir quedando de vez en cuando sólo con mis amigas para poner a parir a los tíos o para ir de compras o para ir al cine a ver una ñoñez o ir a mis clases de baile y de canto. No puede sentarte mal que hoy sólo nos hayamos visto una hora. Si lo nuestro tiene futuro, nos veremos cada día del resto de nuestras vidas.

9.- Que sea activo.

Me encanta el sofá y la mantita, pero no todos los días. Quiero salir a tomar algo, a dar un paseo, a pasar el día por ahí. No me gustan los champiñones.

10.- Que tenga cierta ambición/que sea un tanto inconformista.

Que le gusten los retos, aprender cosas nuevas, promocionar, que no le asuste el cambio. Que no se conforme con un “así ya estoy bien, ¿pa’ qué?”.

11.- Que sea abierto y cariñoso.

Si te pasa algo y no me lo quieres contar porque estás enfurruñado y prefieres comértelo tú solo, perfecto, pero no me mantengas siempre al margen de tus pensamientos y sentimientos. Ten confianza en mí como para poderme contar qué te preocupa, sobre todo si tiene que ver conmigo o con nuestra relación.
Por otra parte, me gustan los chicos que no tienen reparo en ser cariñosos, que te llevan de la mano, que te besan en público… No quiero ni busco que estés colgado de mi cuello todo el rato, pero si estamos de marcha con los amigos aunque cada uno esté a su bola, pásate de vez en cuando y dame un pedazo de beso bien húmedo.

12.- Que sea detallista.

Me gustan las sorpresas y los detalles: una nota inesperada, un mensaje a deshoras, que me regales por sorpresa el libro que te comenté por encima que me apetecía leer, que me llames cuando no me lo espero…

13.- Que le guste la música.

Importantísimo. A ser posible (no es condición sine qua non), la misma que a mí para evitar discusiones en los trayectos en coche… Pero si no es así, que no insista en que su música indie new wave es mejor que cualquier cosa que haya en mi ipod (ver punto 6) e insista en regalarme cds o en obligarme a escucharla.

14.- Que sea una persona pacífica y con buen carácter.

Que sepa expresar su punto de vista sin atacar ni ponerse a la defensiva y sin levantar la voz, sino simplemente explicando qué opina él sobre el tema. Polvorillas, sarcásticos, impacientes, con mal genio, de mecha corta, amantes de crear polémica, del continuo debate y de hacer siempre de abogado del diablo no, gracias. A veces me gustan las conversaciones sencillas, no quiero tener que estar argumentando y contraargumentando acerca de cualquier cosa. Los debates están bien, pero no todo el tiempo. Me agota. Además, yo no creo que el roce haga el cariño, creo que el roce hace el desgaste. Si siempre estamos discutiendo, aunque sea por cosas intrascendentes, acabaré pensando que no compartimos nada y que somos incompatibles.

15.- Que le gusten los deportes.

Soy una chica a la que le gusta ver el fútbol, el tenis, el baloncesto y, en general, cualquier deporte. Un día al año querré quedarme en casa para ver la final de la Champions o incluso un año querría viajar a París en Junio para ir a Roland Garros. Me encantaría compartir eso con mi pareja.

16.- Que le gusten los animales.

No sólo porque a mí me encantan (al menos los que miden más de 20 centímetros), sino porque mi perra y yo somos un núcleo, si algún día vivimos juntos, ella se viene. Esto no admite discusión y es innegociable.

17.- Que sea aseado y que huela bien.

Que sea aseado en todo en general, pero sobre todo en su higiene bucal, no podría besar a un chico que sospecho que no se lava los dientes cada día. Y los olores me pierden, soy tremendamente olfativa. Me encanta que los chicos usen perfume y creo que podría llegar a enamorarme de uno sólo por su olor.

18.- Que se arregle.

No vayas en chándal todos los días. Si salimos a cenar, arréglate un poco, que parezca que aún te hace ilusión salir conmigo a algún sitio. Ponte guapo, en tu estilo, pero ponte guapo.

19.- Que ponga el 50% en las tareas de la casa.

No, yo no pongo siempre el lavavajillas porque me divierta, lo pongo porque hay que ponerlo. Y tú tienes manos...

20.- Que le encante el sexo.

La palabra "encantar" no está puesta por casualidad. Por raro que parezca, he conocido a chicos a los que el sexo les gustaba, sí, claro, pero no para sumergirse en él, explorar a la otra persona, probar cosas nuevas, sentirlo con intensidad… repetir... No me importa la cantidad de experiencia, pero me importa, y mucho, la actitud. Y recuerda: el cerebro es el órgano sexual más potente...


Una vez releída la lista, suena como un poco agresivo, jajaja! Pero bueno, al fin y al cabo es lo que yo le pido a un hombre, habrá que ser exigente...

Y como no voy a ser menos, mi próxima entrada será: "Top 20 de cosas que yo le ofrezco a un hombre".

Prometido.

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Solidaridad con Haití

A veces ocurren catástrofes, la naturaleza es así. Lo que pasa es que las catástrofes, depende de donde se produzcan, son devastadoras o pasan casi desapercibidas.

En Haití, más del 80% de la población vive por debajo del umbral de pobreza y las cifras estimadas de muertos apuntan a las 200.000 personas. El 2% de la población podría haber desaparecido de un plumazo.

No quiero insistir más en los datos ni en las imágenes de la desesperación y del horror, porque estoy segura de que todos hemos visto las noticias. Lo que me gustaría es aportar mi granito de arena para solidarizarnos con esa pobre gente.

En este punto yo, como todos, me pregunto: "Si dono dinero, ¿cuántos euros de los que ponga llegarán realmente a su destino?". Mi respuesta es "ni lo sé ni puedo saberlo". Tal vez la mejor opción sea canalizar el dinero a través de organizaciones reconocidas internacionalmente como Cruz Roja o Intermón Oxfam, evitando intermediarios (sobre todo por Internet) y supongo que aún así, no podemos estar 100% seguros de nada. Pero lo que sí sé es que si aporto 50€ a esta desgracia, y me quitan 25 pero los otros 25 llegan, por una vez (y no como me pasó con lo de Meetic) no me dolerá tanto que me roben.

Os animo a que hagáis una donación. No tiene porqué ser muy cuantiosa (en EEUU las campañas promovidas por celebridades animan a donar entre 1$ y 5$). Yo la he hecho a través del banco en el que trabaja mi padre, ya que este banco se ha comprometido a aportar tanto dinero a la causa como lo hagan sus empleados.

Cuelgo aquí una lista de opciones de ingresos que he encontrado en http://www.cadenaser.com/:

"Solidaridad Internacional ha abierto dos cuentas para hacer donaciones que serán destinadas a satisfacer las necesidades de una población devastada, que a su situación de precariedad se le suman las gravísimas consecuencias de la catástrofe.

Las cuentas:

Banco Santander

Titular: Solidaridad Internacional

Cuenta: 0049 0001 54 2210042242

Caja Madrid

Titular: Solidaridad Internacional

Cuenta 2038 1001 37 6000888882

La Cruz Roja Española también ha puesto en marcha un operativo para ayudar a las víctimas, y ha habilitado un número de teléfono para contactarse y ofrecer ayuda: 902 22 22 92.

Otras entidades se suman a la ayuda humanitaria, y la organización Intermón Oxfam, que trabaja en 46 países, habilita sus números de cuenta para colaborar.

La Caixa 2100-0765-81-0200111128

Caixa Catalunya 2013-0500-16-0213198878

Caja Madrid 2038-8978-17-6000016604

CAN 2054-0300-56-9157938948

Santander 0049-1806-91-2111869471

BBVA 0182-6035-49-0201502475

Banc Sabadell-Atlántico 0081-7011-11-0001698879

Triodos Bank 1491-0001-21-0010010201

Cáritas ha habilitado un teléfono de donaciones, el 902 33 99 99. Además, dispone de las siguientes cuentas bancarias:

Santander 0049-1892-64-2110527931

BBVA 0182-2000-21-0201509050

La Caixa 2100-2208-39-0200227099

Banesto 0030-1001-38-0007698271

Caja Madrid 2038-1028-15-6000969697

Banco Popular 0075-0001-81-0606839307

Sabadell-Atlántico 0081-0216-74-0001306932

C.E.C.A 2000-0002-20-9100382307

Bancaja 2077-1277-10-3100146740

CAM 2090-5513-04-0040370409


Para ayudar a través de Save the Children:

Santander 0049 0001 52 2410019194

La Caixa 2100 1727 12 0200032834

BBVA 0182-5502-58-0010020207

Caja Madrid 2038 1004 71 6800009930

Teléfono 902 013 224


Médicos sin Fronteras

Donativos para Haití: Banco Santander 0049 1806 95 2811869099

La Caixa: 2100 3063 99 2200110010

BBVA: 0182 6035 49 0000748708"


Ayudemos a esta pobre gente en lo que podamos...

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¡Premio Blog del Día!

in ,
La web www.blogdeldia.org otorga cada día el premio "Blog del día" a un blog. ¡Hoy me ha tocado a mí! ¿Quién lo iba a decir? :)

También me hicieron una "pequeña" entrevista (lo pongo entre comillas porque creo que me enrollé un poquito...) que podéis leer aquí, si os apetece o pinchando en la imagen de la derecha (que no sé porqué no sale....mmm...).

Me gustaría compartir el premio con todos los que me leéis, ya que (aunque suene a topicazo), desde el corazón os digo que no lo habría conseguido sin vosotros, sin vuestros ánimos, sin vuestros comentarios o sin vuestro apoyo.

Gracias...

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Pequeña nota sobre mi identidad

Como los que me leen desde hace ya tiempo saben, hace algunos meses tuve una pequeña crisis de anonimato que se saldó con una escisión bloguil, una modificación de algunas entradas y el hecho de cambiar mi verdadero nombre por "Yo".

Pues bien, en vista de que no ha surtido efecto ya que mis primeros comentarios siguen apareciendo con mi nombre real, y ya que todo el mundo (hasta los más nuevos) me escribe los comentarios empezando con un "Hola Lorena", he decidido pasar de la sosez de "Yo" (que sí, que ya dije que se me daba mal lo de elegir los nombres...) y volver a mi auténtica identidad.

Así que besos para todos,

LORENA.

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I will get naked if you do...

No es la primera vez que me pasa, pero la vez anterior aguanté menos antes de eliminar a este "contacto" de mi lista del messenger.

Esta vez empezó igual que la anterior. Alguien me agrega en el messenger. Acepto. Se llama supuestamente Lida (la otra vez tenía un nombre distinto que ahora no recuerdo).

Yo dice:
hola

Lida dice:
hi (hummm... empiezo a sospechar)

Yo dice:
quién eres?

Lida dice:
hi how are you today?

Yo dice:
I'm fine, who are you? (aunque ya estoy 99% segura de que es lo mismo de la otra vez)

Lida dice:
my name is paris I'm doing great today I'm 21 yrs old how old are you? (exactamente lo mismo que me apareció la última vez)

Yo dice:
aha, so you are now asking me to get naked in front of a webcam, right? (contesto sabiendo que en realidad no hay nadie al otro lado)

Lida dice:
listen hun, I am just about to start my webcam show with jen, come chat me there in my chat room? We can cyber, I will get naked if u do..lol! (calcado a la otra vez, letra por letra)

Yo dice:
why should I? (intento ver qué posibles respuestas tiene el bot)

Lida dice:
I can show u how to watch free if u promise not to tell anyone else how to do it???PLEASE

[contacto eliminado]

Traducción al español:

Yo dice:
hola

Lida dice:
hola (hummm... empiezo a sospechar)

Yo dice:
quién eres?

Lida dice:
hola, ¿qué tal estás?

Yo dice:
Estoy bien, ¿quién eres? (aunque ya estoy 99% segura de que es lo mismo de la otra vez)

Lida dice:
me llamo Paris y estoy muy bien tengo 21 años, ¿cuántos años tienes tú? (exactamente lo mismo que me apareció la última vez)

Yo dice:
ahá, así que ahora me vas a pedir que me desnude delante de una webcam, no? (contesto sabiendo que en realidad no hay nadie al otro lado)

Lida dice:
escucha, cielo, estoy a punto de empezar mi show de webcam con jen, te vienes a chatear conmigo en mi sala de chat? Podemos tener sexo cibernético, me desnudaré si tú también lo haces.. jajaja! (calcado a la otra vez, letra por letra)

Yo dice:
¿por qué debería? (intento ver qué posibles respuestas tiene el bot)

Lida dice:
te puedo enseñar cómo mirar gratis si prometes no contárselo a nadie POR FAVOR


Está claro que nada bueno, pero ¿cuál es la finalidad de esto? ¿Alguien lo sabe? ¿A alguien le ha pasado y se ha atrevido a llegar más lejos que yo?

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El timo de Meetic

Hace unas semanas recibí por correo electrónico una oferta de Meetic. Generalmente elimino los e-mails que me envían sin mirarlos pero en este caso, vaya usted a saber porqué, lo abrí.

Era una oferta bastante llamativa: 1€ por una semana de servicio completo.

Me dije: "¿Por qué no? Un euro es una cantidad que me puedo permitir..." y decidí pagar para ver qué es lo que me perdía al no estar suscrita: poder chatear con los usuarios, ver las características que buscaban en sus "parejas ideales", leer sus e-mails, poder escribirlos yo, etc. Podía ser entretenido y, la verdad, tenía tiempo libre estas vacaciones...

Al finalizar la suscripción, recibo un e-mail en el que en letra muy pequeña se me informa de que tras la semana inicial, se procederá a realizar una renovación automática. Tienen la amabilidad de informarme no obstante de que si no deseo prorrogar mi suscripción, puedo desactivarla en el apartado "Mi cuenta".

En el mismo instante en el que me confirman que ya tengo activado el servicio completo, entro en "Mi cuenta" y marco la casilla de cancelar suscripción donde, además, me piden que especifique el motivo por el cual no deseo seguir y constato que aparece como fecha final de mi suscripción el día que se cumple una semana desde el pago. Perfecto.

La experiencia no es que haya sido nefasta, de hecho... algo bueno sí ha salido, pero cuál es mi sorpresa cuando el otro día veo en mi extracto bancario que Meetic me ha cobrado 74,70€. Espera, que igual no ha quedado claro: s-e-t-e-n-t-a y c-u-a-t-r-o e-u-r-a-z-o-s!! (con setenta céntimos, ¡¡que también son míos!!)

Inmediatamente me pongo en contacto con ellos y les digo que desactivé la suscripción automática. Me contestan que tal y como ponían en la suscripción, al finalizar la semana me harían un cargo automático, pero que no obstante ya han desactivado la suscripción automática y que a partir del 20 de marzo, dejaré de tener cuenta de pago en Meetic.

Les contesto diciéndoles que a lo mejor no me he explicado bien, que cuando cogí la promoción de un euro, automáticamente desactivé la renovación automática, por lo que no tenían mi autorización para cargar nada más en la tarjeta de crédito.

Me dicen que no comprenden a qué me refiero, que la renovación automática a partir de marzo ya está desactivada.

Les escribo otro correo de peores formas, amenazándoles con denunciarles y exigiéndoles que lean mis e-mails con detenimiento porque no tengo intención de seguir explicando mi caso una y otra vez y que me devuelvan mi dinero.

Me contestan diciéndome que no les consta ninguna cancelación de la suscripción aparte de la que ellos mismos realizaron, que ya llevo días disfrutando de la renovación y que les envíe el e-mail de confirmación que debí recibir constatando que se anulaba la suscripción automática pasada la semana de promoción.

Malditos cabrones, no recibí nada. En ningún sitio ponía que tenía que recibir un e-mail. Yo comprobé que en "Mi cuenta" no había más suscripciones y me di por satisfecha. Como el cargo ha sido hecho directamente a mi tarjeta de crédito no puedo retrocederlo.

He aquí el timo de Meetic.

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Adiós 2009

2008 comenzaba a agonizar y yo era feliz. Alguna preocupación se asomaba en mi cabeza, pero eran cosas materiales y las cosas materiales no pueden con la dicha emocional... casi nunca al menos. Me habían revisado la cuota de la hipoteca en noviembre, noviembre de 2008, antes de la caída en picado de los mercados inmobiliarios mundiales y la revisión había sido a la alza. 1,100€ de hipoteca que me atenazaban la garganta cuando pensaba en ellos y hacía mis cálculos mentales y presupuestos para acabar el año.

Pero ¿qué más me daba a mí? Mis amigos estaban en casa, celebrábamos anticipadamente mi trigésimo cumpleaños y yo no era un ente raro de esos que se denominan "singles" y que parece que no encajen en el grupo de "pares" que son mis amigos. No, yo le tenía a ÉL y era feliz. Estaba conmigo, dormía a mi lado en esa cama que compré en internet corriendo porque ÉL iba a quedarse unos días y no teníamos colchón. Y no era algo efímero, teníamos planes de futuro. Futuro cercano, pasando la Nochevieja juntos por primera vez y futuro lejano."Un día de estos nos casaremos", me había dicho y yo me había quedado en silencio, dejando que me abrazara.

Y casi sin darme cuenta y casi inevitablemente todo empezó a cambiar en aquel diciembre de 2008. La crisis se cebó en mi propio balance económico mensual y aquel leve temor que atenazaba mi garganta se convirtió en miedo y las sumas y las restas, por vueltas que les diera, salían siempre de color rojo. Mi mejor amiga se había ido a su país, a estar con su padre enfermo y, más o menos en aquellos días, también le perdí a ÉL. Así, con mis amigos desperdigados por Navidad, sin dinero y soltera acabó 2008.

Enero de 2009 fue el mes de buscar trabajo los fines de semana. Encontré una porquería de trabajo en el que me pagaban 7€ la hora por trabajar viernes por la tarde, sábados y domingos por la mañana, justo lo que necesitaba. Ese mes fue el del vacío, el de las lágrimas y la incomprensión. Yo caminaba y me movía por el mundo, sí, pero apenas soy consciente de cómo. Mis amigos me llamaban y siempre me hacían la misma pregunta: "¿Cómo estás?". A fuerza de decir la verdad, hasta yo misma me cansé de escucharme y cambié el "hecha polvo" por un horriblemente falso y apresurado "bien, gracias, ¿y tú?". También recibí malas noticias con respecto a mi salud y lo cierto es que me sentía bien enferma.

En febrero, según mis previsiones, supe que en Marzo empezaría a ver la luz al final del túnel en lo que a mi debacle económica se refería. No en vano trabajaba de lunes a domingo. También fue el mes que supe que ÉL había sabido olvidarme tan bien que ya estaba con otra. En febrero guardé sus cuchillas de afeitar, su espuma, su desodorante, su cepillo de dientes y su pasta en una bolsa y se la hice llegar. Mis amigos ya no llamaban para preguntar, se habían cansado de mi "bien, gracias, ¿y tú?" y casi ninguno me llamaba para hacer nada (salir no salen), puesto que ahora yo era una impar y quedar para jugar al Party a tres no es muy divertido. Necesitaba ardientemente recuperar la normalidad en alguno de los pilares que se habían derrumbado: salud, dinero, amor... Por suerte, me mantenía mi familia. Aquí, en casa, con ellos, me sentía segura. Mi abuela paterna sufrió una hipoglucemia una noche y casi pierde la vida, sola en su casa. Lo supe estando de viaje y lloré amargamente durante horas en sus brazos, que me sostuvieron y consolaron. Ella estaba bien (dentro del deterioro de sus múltiples dolencias), era estúpido llorar tanto, pero imaginar que estaba sola... A partir de ese momento, por suerte, consiguieron convencerla para tener a alguien en casa siempre.

En marzo fui consciente de que poco a poco, ladrillo a ladrillo, se había construido un muro alrededor de mi corazón. Pensar en ÉL ya no me dolía, imaginarle con ella tampoco. Incluso podía hablarle sin que se me quebrara la voz (aunque en mi interior anhelaba que llegara el día en que no tuviera que volver a dirigirle la palabra). Pero era una estabilidad fingida, provista por mi muro, que me impedía sentir, que me protegía. Ese mes tuve la ilusión de construir algo para mí, para mi futuro, pero Pablo me engañó. Marzo fue el mes de la traición. Maldito Pablo.
En ese mes supe que tenía que hacer cosas por mí misma, actividades que me distrajeran y me permitieran conocer gente, pero no tenía dinero.

Abril fue el mes de la muerte del padre de mi mejor amiga, allá en latinoamérica. Tras cuatro duros meses de una cruel batalla que a ratos milagrosamente parecía que vencía, mi amiga me llamó llorando y lloré con ella su pérdida. Fue duro no poder darle un abrazo, aunque hice todo lo posible para que me sintiera cerca. Mis penurias económicas habían pasado y con una alegría y alivio que hacía tiempo que no sentía, dejé mi trabajo de los fines de semana. Que si bien es cierto que me había salvado, también era cierto que era una mierda. Sin paños calientes.

Mayo fue un mes de transición. Yo seguía sin poder dormir en aquella cama donde en tan poco tiempo habíamos compartido tanto. La puerta de la habitación estaba cerrada. Hubo dos cosas de las que no había podido deshacerme en febrero. Quedaban las monedas que sobraron del día que pedimos una pizza y que ÉL había dejado en el vacíabolsillos del estante superior del mueble del comedor (ése al que sólo ÉL podía llegar bien) y quedaba también su bote de colonia, el que le dije que había tirado, pero que en verdad seguía ahí, en "su" lado del mueble del cuarto de baño. Así, cuando la nostalgia me vencía, de puntillas, pasaba los dedos por las monedas y me acordaba de la de horas que pasamos en pijama en el sofá. Y cuando se me olvidaba a veces su cara, en el cuarto de baño abría "su" armario y olía su perfume, que me traía a la mente recuerdos dulces, intensos y sobre todo buenos.

Junio fue el renacer de los sentimientos, las sensaciones (abotargadas durante los meses de duelo) y las ilusiones. Una primavera retrasada, motivada tal vez por el resquebrajamiento de mi muro protector. Planes de viajes a los que luego en realidad nunca fui, y de cosas que nunca llegué a hacer. Y Javi. Javi, que fue el primer chico que le neutralizaba a ÉL en mis pensamientos en años. Cuando estaba con Javi no me acordaba ni de ÉL, ni de las cosas que habíamos hecho, ni compartido. Lo nuestro no funcionó y me dio una lección: escoge bien, no hay nada malo en no tener pareja. Al menos, la nueva revisión de la hipoteca había rebajado mi letra en casi 500€. La sensación fue como de volver a respirar.

Julio fue el mes en el que me planté ante mis amigos y puse las cosas claras. Gracias a todos por estar ahí si os necesito, pero no sólo quiero amigos a quien llorar mis penas, necesito amigos con los que salir a tomar algo, despejarme, dar una vuelta, ir al cine, tomar una copa, hacer ALGO. Que estén ahí cuando estoy mal, sí, pero que también estén ahí cuando estoy bien. Fui sincera con mis necesidades y deseos y los expresé de la manera más llana posible. Tuve la misma conversación con mis cuatro amigos más cercanos. Dos se marcharon (adiós, os echaré de menos) y dos se quedaron, demostrándome que ellos sí eran verdaderos amigos. Julio fue el mes en el que empecé este blog. Necesitaba desahogarme, tal vez por todas las veces que, aburrida de escucharme a mí misma, me callé para no dar más la paliza a quien preguntaba.

Agosto fue el mes de las vacaciones. Y, durante las vacaciones, de la concienciación de que estoy sola y debo aprender a ser feliz así. Y de que lo ideal sería seguir sola hasta haberlo logrado, para no volver a temer estar sola nunca más. En ello estoy. Agosto fue también el mes en el que conocí a Jorge (no me olvido de ti...) y sentí una increíble comprensión y aceptación. Tras tantos meses escuchando a la gente decirme: "Todo irá bien", Jorge vino y dijo con franqueza: "Vaya putada". No hizo falta más, se ganó mi cariño eterno. También en Agosto volví a dormir en aquella cama y su recuerdo apenas me despertó un par de veces durante la noche...

Empezaba a despuntar septiembre cuando, un día en el que me sentía dichosa y después de dar un largo paseo a mi perra, decidí sentarme a cortar guindillas en una hamaca plegable cuyas patas temblaron, dudando entre cerrarse o quedarse abiertas. Entonces tuve la feliz idea de meter la mano dentro para sujetar las patas, logrando así que mi propio peso cerrara el engranaje cizallándome mi dedo. El resultado es de sobra conocido por todos.

En octubre empecé con lo que había soñado hacer en Marzo: clases de canto (las de guitarra quedaron descartadas por motivos anulares obvios), flamenco y danza del vientre (ambos son bailes en los que no es necesario pareja). Todo eso compaginado con la rehabilitación y el trabajo me mantuvo muy ocupada.

En noviembre supe que lo había superado, que ya nunca volvería a anhelar sus besos ni sus abrazos. Supe que ya no quería estar con él (sí, en minúsculas). Me descubrí incapaz de imaginarme a su lado, teniendo una relación con él, y supe a ciencia cierta que ése era (por fin) el principio del final de mi agonía. Tal vez aún me molesten ciertas cosas, pero ya no me duelen. Y si no te duelen, es que no te importan. El problema es que eso trajo consigo la sequedad de emoción en la que me encuentro para retomar el relato de nuestra historia, aunque prometo intentarlo.

En diciembre no renové las clases de danza del vientre, porque aunque el baile en sí no está mal y la chica que las da es un encanto, sus clases son muy aburridas y la hora y media que duraban se me hacía eterna. Intenté apuntarme a un curso de literatura creativa (a ver si así me enseñaban a escribir) pero ya estaba empezado y no pude. Me lo reservo para el curso que viene. Hoy, 3 de enero de 2010 puedo decir que diciembre ha sido un mes bastante bueno, donde, aparte de los eventos familiares, mis dos amigos (los que se quedaron) se han empeñado en no dejarme sola ningún fin de semana. Se lo agradezco en el alma, aunque ahora, doce meses después, sé que tampoco se habría caído el mundo si no hubiese sido así.

Viendo en retrospectiva el año que ya se ha ido, está claro que empezó a mejorar de la mitad en adelante, pero aún así, y a pesar de todo lo que he aprendido, no me duele decirte:

Adiós 2009, no te echaré de menos.

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